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PRIDE2019

Mariachi Over the Rainbow

Luz Rangel

En Los Ángeles existe una agrupación de música mexicana integrada por personas LGBTTTI. El grupo destaca en una industria masculina en la que los individuos con preferencias e identidades sexuales disidentes son discriminados


Jun 7, 2019
Lectura 7 min
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La figura del charro en México es tan representativa como la del cowboy en Estados Unidos.

Los cantantes a caballo y con sombrero, como Pedro Infante, Jorge Negrete y Javier Solís se convirtieron en símbolos de virilidad hace décadas. Padres e hijos como Antonio y Pepe Aguilar o Vicente y Alejandro Fernández han preservado esta figura varonil.

¿Cómo imaginar un mariachi LGBTTTI en California si el llamado ‘Charro de Huentitán’ rechazó un trasplante de hígado por temor a que proviniera de una persona homosexual?

Nada en esta vida tiene que ser cuadrado, las cosas evolucionan. Nosotros, en cierta forma mantenemos la tradición del mariachi pero podemos ser auténticos. Existe esa idea del charro mexicano masculino pero no siempre tiene que ser así y ya lo estamos cambiando

- Carlos Samaniego

Director del Mariachi Arcoiris de Los Ángeles

El estadounidense fundó esta agrupación para no ser discriminado en un ambiente musical machista, pues es abiertamente gay. Los integrantes forman parte de la comunidad LGBTTTI, como Natalia Meléndez, la primera mujer transgénero en la historia del mariachi.

“Francamente lo vi como una necesidad. He trabajado como músico de mariachi toda mi vida y tuve que aguantar las burlas de los mismos compañeros. Cuando me acepté ya no lo ocultaba, era abiertamente gay y en el mundo del mariachi de eso no se habla, o si se hace es para criticarlo, no para celebrarlo”, lamenta.

Carlos aseguraba que no era el único músico en esta situación y estaba convencido de que el talento es más importante que las preferencias sexuales.

“En la familia de mi papá hay muchos músicos: él lo es, mi abuelo era mariachi, mi tío lo fue. Tengo la música en las venas, mi padre me enseñó a cantar en español desde que era muy chico, crecí escuchando la música mexicana”, platica.

Su mamá es de Mexicali, Baja California, y su papá es de Agua Prieta, Sonora. Migraron a Estados Unidos, donde Carlos nació, creció y se inició en la música.

“En la secundaria había una clase de mariachi. Pasé por el salón donde estaban ensayando y le dije al maestro que quería ser parte. Me dijo que sólo cantaba y tenía que tocar un instrumento y entonces aprendí primero con el guitarrón y ahora toco el violín”, relata.

Salir del clóset y entrar al folclor

El primer mariachi LGBTTTI en el mundo tiene un doble origen. En el año 2000, Carlos Samaniego se asumió como gay y empezó a juntarse con un colectivo de su universidad.

En junio, la agrupación celebraba la semana del orgullo LGBTTTI, efeméride internacional de origen estadounidense, y organizaba bodas como una forma de protesta porque el matrimonio igualitario era ilegal en California hasta que el derecho fue concedido en 2008 y reanudado hasta 2013.

“Sabían que yo tocaba música y me dijeron que había presupuesto para que trajera a un mariachi, como en cualquier boda mexicana. A mí se me ocurrió decir que sería fabuloso un mariachi gay. Empecé a comunicarme con amistades y conocidos y vinieron personas de ciudades lejos de Los Ángeles para participar en ese evento”, expresa.

Una de las integrantes originales fue la violinista y cantante Natalia Meléndez, a quien Carlos conoce desde hace más de dos décadas, sólo que en ese entonces todavía no había hecho la transición a mujer.

Para la presentación, Samaniego decidió nombrar al mariachi Arcoiris de Los Ángeles por los colores de la bandera LGBTTTI, símbolo que también surgió en Estados Unidos.

“A ese evento fue el gerente de un centro nocturno y en el momento que nos escuchó tocar nos ofreció trabajo. Duramos menos de un año, yo con 19 o 20 años, más o menos, no tenía la experiencia para dirigir un mariachi y se deshizo el grupo”, confiesa.

En 2014, con 24 años de edad y mayor experiencia en la música, Carlos decidió recuperar los colores del Mariachi Arcoiris Los Ángeles para que las personas con preferencias e identidades sexuales disidentes pudieran ensayar, tocar y presentar la música de mariachi sin ningún impedimento.

“A los integrantes yo los fui buscando, empezamos cinco músicos y ahora somos 11. Tenemos cinco violines, dos trompetas, arpa, guitarrón, vihuela y guitarra. Somos mexicanos o hijos de mexicanos, cantamos en español y en inglés”, cuenta a sus 38 años.

La agrupación también consolidó su vestuario. El esposo de Carlos, quien sabe de costura, diseñó moños con los siete colores de la bandera LGBTTTI, con lentejuelas o brillos que contrastan con las grecas del sombrero y del traje de charro tradicional.

El primer álbum y otros éxitos

Así como el Mariachi Arcoiris tuvo un doble origen, también existe un doble recibimiento en Los Ángeles.

“En la comunidad LGBTTTI en Estados Unidos, que normalmente no escucha este tipo de música, hemos sido bienvenidos; nos han invitado a participar en eventos donde originalmente no se les hubiera ocurrido contratar un mariachi. Hay gente heterosexual que nos apoya pero también se burla, nos dice mariachi de maricones y no se da la oportunidad de escucharnos”, menciona el fundador.

Carlos Samaniego considera que las críticas deben responderse con trabajo, no sólo para que las personas acepten que son un mariachi distinto a otros, también para hacerle honor a la música mexicana.

Samaniego fundó el grupo para no ser discriminado en un ambiente musical machista

“Cantamos y tocamos lo mejor que se puede, sin hacer imitaciones”, aclara el fanático de las interpretaciones de Juan Gabriel y las composiciones que escribió para otros cantantes. Manifiesta que le desagradan las caricaturizaciones de este exponente de la música mexicana.

“El hecho de que Juan Gabriel haya sido afeminado no significa que hay que burlarse e imitar. Si yo, por ejemplo, siendo abiertamente gay, le quiero cantar una canción romántica a otro hombre, eso es lo que voy a hacer a mi manera y no en modo de caricatura o de burla”, sostiene.

El 23 de agosto de 2018 esta agrupación estrenó su primer álbum titulado Los arcoíris. El disco contiene 12 temas entre los que destacan los popurrís de Lucha Villa, Raphael, Juan Gabriel y Rocío Durcal.

“La primera pieza reúne canciones que tienen que ver con esta palabra (arcoíris), como ‘Over the rainbow’, de la banda española Mago de Oz, y ‘El arcoíris’, del colombiano Carlos Vives”, explica. El huapango “Cielo rojo” y el tema “My way” de Frank Sinatra también conforman su disco.

Mariachi Arcoiris tiene eventos todo el año en Los Ángeles y otras ciudades del mundo.

“Hemos tocado en graduaciones, bodas de personas del mismo sexo o tradicionales, cumpleaños. Todos los domingos trabajamos en un antro gay que, de hecho, es el mismo que nos había contratado en el año 2000, y se llama Club Tempo”, revela.

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