"Japón está haciendo esfuerzos extremos para proteger la vida de su gente”

Shinzo Abe

Primer ministro japonés

El conflicto entre ambas Coreas ha entrado en una dinámica mucho más hostil y áspera.

Ayer, el gobierno de Pyongyang alertó a los extranjeros viviendo en Corea del Sur a que salgan ante la imposibilidad de garantizar su seguridad este miércoles.

Las confrontaciones se han derivado de las sanciones que Naciones Unidas impuso a Corea del Norte después de que este efectuara su tercera prueba nuclear.

Desde entonces, la poca amabilidad que se tenían ambos países ha quedado de lado y las amenazas se han vuelto la noticia del día a día.

Primero fue la declaratoria de estado de guerra por parte del régimen del líder supremo Kim Jong-un a sus vecinos sureños el pasado 30 de marzo.

Posteriormente, la presidenta surcoreana Park Geun-hye aseguró que su país respondería a la menor provocación de Pyongyang.

Estados Unidos, ante el posible inicio de una escalada militar, ha enviado aviones caza con capacidad nuclear a Corea del Sur.

A pesar de las acciones de estos tres países y de las preocupaciones a nivel internacional, la Unión Europea considera que la conflagración entre ambas Coreas tiene un “riesgo limitado”, de acuerdo a un oficial del organismo transnacional.

Si esto fuera un juego de póquer, estas serían las cartas que Corea del Norte estaría lanzando en una partida en la que nadie quiere perder.

Váyanse, extranjeros

Autoridades de Corea del Norte llamaron a todos los extranjeros, ya sea turistas, residentes o empresarios a abandonar el país vecino y enemigo ante la amenaza del gobierno del líder supremo Kim Jong-un de realizar un ejercicio militar hoy mismo.

“La situación en la Península de Corea se acerca a una guerra termonuclear.

“En caso de un conflicto bélico, no queremos que los extranjeros viviendo en Corea del Sur salgan heridos. Todas las organizaciones de otros países, compañías y turistas, deben trabajar en medidas de evacuación”, dijo en un comunicado el Comité para la Paz en Asia Pacífico norcoreano (APPC, por sus siglas en inglés).

El aviso anterior se suma al del viernes pasado, cuando Pyongyang alertó a los funcionarios del servicio exterior que no garantizarían su seguridad este mismo miércoles.

De acuerdo a oficiales de Seúl, capital surcoreana, esta es la última de las advertencias del juego psicológico que intenta perpetrar el régimen de la Corea comunista, publicó el diario The Korean Herald.

La carta japonesa

Japón no ha estado exento del conflicto en la península coreana.

El primer ministro japonés Shinzo Abe dijo ayer que su país no perderá de vista a sus aliados para hacer frente a un posible lanzamiento de un misil nuclear norcoreano.

Ante cualquier peligro posible, el Ministerio de Defensa nipón mandó instalar escudos antimisil con capacidad para interceptar proyectiles Patriot Advanced Capability-3 (PAC-3) en Tokio, informó el medio China Daily USA.

Por mar, el Ejército japonés ha mandado embarcaciones de guerra con sistemas de defensa para detener cualquier incursión de algún ataque al corazón del país, pasando por el Mar de Japón.

Ordenan cerrar planta

La zona de Kaesong, en la frontera entre ambos países, era quizás, el último símbolo de paz que quedaba en la confrontación.

El parque industrial fue habilitado para utilizar la mano de obra barata norcoreana y administrada por técnicos surcoreanos y es producto de la Declaración de Unificación de las Coreas del 15 de Junio de 2000.

El lunes pasado, el gobierno de Corea del Norte ordenó la evacuación de sus trabajadores de Kaesong, además de que suspendió todas las actividades.

“Desafiando las repetidas advertencias de la República Democrática Popular de Corea, los maniáticos surcoreanos están soltando una sarta de injurias para herir la dignidad del país, hablando de ‘fuente de dinero’, ‘detención’ y ‘rehenes’. El ministro de Defensa de Corea del Sur Kim Kwan-jin reveló su siniestra intención de introducir unidades especiales estadounidenses a la zona con la excusa de ‘rescatar rehenes’”, publicó el diario oficial norcoreano Rodong Sinmun. El rotativo agregó que la reanudación de actividades dependerá de “la actitud de las autoridades de Corea del Sur”.