"Consideramos que esta es nuestra tierra. Es un territorio islámico (...) En estos momentos nuestra operación se concentra en Malí. Si nos bombardean, vamos a responder en todos lados”
Moktar BelmoktarJefe de una célula de Al Qaeda
Los bombardeos que iniciaron el viernes 11 no han logrado replegar  el avance  de los radicales islamistas. Están mejor preparados de lo que se pensaba

La República de Malí, que desde su independencia de Francia en junio de 1960 ha funcionado a base de golpes de Estado salvo en el periodo comprendido entre 1992 y marzo de 2012, vuelve a situarse ahora en el centro del panorama internacional debido a que Francia ha intervenido militarme en la ex colonia para frenar el avance islamista, que controla un territorio más grande que el país galo.

Para entender lo que está sucediendo ahora, hay que remontarse al 21 de marzo del año pasado. Ese día, un grupo de militares dio un golpe de estado y derrocó al presidente Amadou Toumani Touré alegando que el apoyo de este a los militares que luchaban contra los guerrilleros de la etnia tuareg era insuficiente.

Tras el golpe se convocó una junta militar de gobierno y, aprovechando el vacío de poder, los tuareg del norte fueron ganando posiciones hasta que en abril de 2012 el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA) en el que se agrupaban proclamó la secesión de la region de Azawad.

Un mes después, se fusionaron con el los islamistas fundamentalistas de Ansar Dine en un gobierno paritario y autoproclamaron el “Estado Islámico del Azawad” con la sharia como “fuente del derecho”.

Posteriormente, se enfrentaron entre ellos y el 27 de junio el Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental y Ansar Dine tomaron la ciudad de Gao, expulsaron a la MNLA y anunciaron que controlaban el Norte de Malí.

En Diciembre, saltó la alarma de que los combatientes islámicos estaban erigiendo defensas para proteger lo que podía ser considerado como el nuevo país de Al Qaeda.

Sin embargo, tras la aprobación de las Naciones Unidas de una intervención bajo ciertas condiciones –el entrenamiento de las fuerzas armadas de Malí–, varios diplomáticos coincidieron en que no convenía intervenir antes de septiembre de 2013.

¿Qué pasó entonces para adelantar la intervención a este enero? Que los islamistas que controlan el norte avanzaron hacia el sur, demostrando que podían vencer a las defensas de Mopti, la primera ciudad en la parte controlada por el gobierno maliense, y el ex presidente de Malí pidió ayuda.

Sin embargo, los ataques aéreos lanzados durante seis días, desde que comenzó la operación el viernes 11, hicieron poco para reducir el avance de los rebeldes que, según Occidente, podrían convertir la región en una plataforma de ataques terroristas.

En la madrugada de ayer comenzó la ofensiva terrestre francesa, que revirtió la insistencia de Hollande en suministrar apoyo aéreo y logístico para una intervención encabezada por fuerzas africanas.

Además, El País informó que la rama magrebí de Al Qaeda (AQMI) castigó ayer a Argelia por su complicidad con Francia secuestrando a 41 rehenes extranjeros en un centro de extracción de gas ubicado junto a la frontera libia.

(Con información de AP)

EU apoya con espionaje

Estados Unidos está ayudando a los franceses en su embestida contra extremistas islámicos en Malí mediante información de sus servicios de espionaje, según dijo el lunes el secretario estadounidense de Defensa Leon Panetta.

Funcionarios de EU dijeron que no descartan enviar aviones a la nación de África occidental como parte de esfuerzos futuros para proporcionar apoyo logístico y de puente de transporte aéreo.

Hablando con reporteros que viajaban con él hacia Europa, Panetta afirmó que aunque la organización Al Qaeda del Magreb Islámico —también conocida como AQMI— y otros grupos afiliados en Malí pudieran no representar una amenaza inmediata para Estados Unidos, “a fin de cuentas ese sigue siendo su objetivo”.

“Estados Unidos tiene una responsabilidad de ir en pos de Al Qaeda dondequiera que se encuentre”, como en Pakistán, Yemen, Somalia y África del Norte, agregó Panetta.

Por esto, lo que comenzó como una ofensiva francesa influye ahora a otros siete países e incluye apoyo logístico de EU y Europa. Washington está proveyendo comunicaciones y Gran Bretaña ha enviado aviones C17 para transportar soldados aliados a las líneas del frente.

Otros países como Alemania y España también han considerado colaborar de alguna forma aunque por el momento la OTAN ha descartado intervenir.

Miedo a un ataque

El martes 15 AP reportó que soldados armados vigilan el tren subterráneo de París y algunos de sus monumentos más reconocidos ante la posibilidad de atentados después de la campaña militar lanzada por Francia.

Y no es para menos, pues tras declarar que Francia ha “abierto las puertas del infierno” con la campaña africana, los insurgentes en la región desértica del Sahel, que incluye Malí, amenazaron el lunes con recurrir a la venganza.

Por eso, aunque Marc Trevidic, el juez francés que investiga casos de terrorismo, dijo que a corto plazo no le preocupa la posibilidad de ataques terroristas, “a largo plazo, la amenaza es muy real, dado lo fácil que es viajar entre Francia y Malí.  Con esta intervención militar, estamos en la línea frontal”.