A casi tres meses de haber tomado posesión, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibió el pasado viernes la primera visita de un líder internacional, la del primer ministro de Japón, Yoshihide Suga.

Entre los temas que ambos abordaron se destacó su reforzamiento bilateral para trabajar por la paz y la estabilidad en la región del Indopacífico, y su compromiso por enfrentar los desafíos que representa China.

“Estamos comprometidos a trabajar juntos para abordar los desafíos que plantea China en temas como el Mar del Este de China, el Mar de China Meridional y también Corea del Norte”, indicó Biden, durante una rueda de prensa.

Por su parte, el primer ministro nipón agregó que su trabajo con Estados Unidos se realizará bajo la libertad, la democracia y los derechos humanos, “los valores universales que vinculan la base de nuestra alianza”.

Cristina Godos González, maestra en Relaciones Internacionales por la Facultad Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, comparte respecto a esta visita de Estado, que la llegada de Suga a Norteamérica fue una estrategia “muy inteligente” con algunos mensajes importantes.

El primero de ellos, es que al viajar Suga a Estados Unidos, y no al revés, Biden a Japón, quiere decir que el país asiático va a tener que seguir los lineamientos de los Estados Unidos, fungir como ese socio estratégico no sólo comercial, sino de seguridad en la zona.

“El otro mensaje es que Japón también va por sus propios intereses. Para que funcione como representante del Tratado de Asociación Transpacífico (CTPP), debe llevar la fiesta en paz con los Estados Unidos y con el resto de los países firmantes del Tratado”, dice la también catedrática de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón.

De ese modo, Japón espera no perder su lugar como líder regional, el cual actualmente ocupa China, ni su capacidad de diálogo ante el mundo.

Por otra parte, se espera que, entre las siguientes visitas de Estado que reciba el presidente Joe Biden en la Casa Blanca, éstas sean por parte de Corea del Sur, debido a su liderazgo con la tecnología y a su relación con Corea del Norte; así como por Singapur o Filipinas, por sus rutas comerciales.

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