Una tras otra, gimnastas y otras víctimas de un exmédico deportivo declararon el martes en un tribunal en Michigan para describir el abuso sexual y emocional que Larry Nassar les infligió de niñas.

Una de ellas, viéndolo a la cara dijo: “las niñitas no siguen siendo pequeñas por siempre”.

Casi 100 mujeres y niñas declararán de forma oral o escrita en una extraordinaria audiencia de sentencia de cuatro días. Muchas de ellas lloraron al narrar sus historias en el primer día de audiencias. Algunas solicitaron el anonimato. Varias reprocharon su conducta al médico, de 54 años y ahora sin licencia para ejercer.

Larry Nassar se declaró culpable de abusar sexualmente de niñas y adolescentes en su oficina en la Universidad Estatal de Michigan, en su casa y en un club de gimnasia en el área de Lansing, que entrena a deportistas olímpicas.

“Yo declaro para dejarle saber al mundo que eres un mentiroso repulsivo”, le dijo la primera en declarar, Kyle Stephens. Larry Nassar bajó la cabeza y cerró los ojos mientras ella y otras hablaban.

Stephens dijo que Nassar abusó de ella reiteradamente desde los 6 hasta los 12 años durante visitas familiares a su casa en Holt, cerca de Lansing. Dijo que él restregó sus órganos genitales contra ella y la penetró con los dedos, entre otras cosas. Relató que su ex entrenador negó haberlo hecho cuando ella se atrevió a denunciarlo y que los padres de ella le creyeron al médico inicialmente.

Incluso, Stephens atribuyó el suicidio de su padre a la vergüenza y el remordimiento que sintió por haber defendido a Nassar.

“Quizás a estas alturas ya lo sabes, pero las niñitas no siguen siendo pequeñas por siempre”, dijo Stephens. “Crecen y se vuelven mujeres fuertes que destruyen tu mundo”.

La jueza consoló a las 29 mujeres y niñas cuyos testimonios fueron presentados el martes. Les dijo que no debían culparse a sí mismas.

Más víctimas declararán este miércoles.

Otra declaración fue de Donna Markham, quien dijo cómo su hija Chelsey, de 23 años, se suicidó en el 2009. Años antes, Nassar abusó sexualmente de ella durante un examen médico.

“Todo comenzó con él”, dijo, al describir el descenso de su hija a la drogadicción.

Las víctimas describieron “intenso dolor” durante los abusos y tener sentimientos de vergüenza. Dijeron que los ataques cambiaron sus vidas _ afectando relaciones, haciéndoles desconfiadas y llevando a depresión, pensamientos suicidas, furia y ansiedad sobre si debieron haberlo denunciado antes.

“Él me tocó en los lugares más inocentes de mi cuerpo”, dijo Jessica Thomashaw, de 17 años, al relatar cómo Nassar la agredió sexualmente cuando ella tenía 9 y 12 años.

“Yo no pude ser una niña normal desde entonces y perdí para siempre una gran parte de mi infancia debido a su abuso”.

La jueza Rosemarie Aquilina, que deberá pronunciar sentencia el viernes, les dijo a las víctimas que el sistema les había fallado.

“Usted no debería estar furiosa consigo misma”, le dijo a una víctima de 31 años, quien denunció que sufrió los abusos hace 20 años. “Usted acudió a él para ser curada y no sabía. Nadie la culpa a usted ni a otras víctimas por eso. Usted era una niña”.

La fiscalía de Michigan solicitó una condena de entre 40 y 125 años de cárcel. La pena máxima es un año por cada una de las 125 niñas y mujeres que presentaron querellas por abuso sexual ante la policía de la universidad. Nassar ya fue condenado a 60 años de cárcel en una prisión federal por delitos de pornografía infantil.

La campeona olímpica Simone Biles dijo este lunes que fue una de las deportistas abusadas sexualmente por Nassar. Otra campeona olímpica, Aly Raisman, tuiteó el lunes que no acudirá a la audiencia porque “es demasiado traumático para mí. Mi carta será leída en la corte frente a Nassar. Apoyo a estas valientes sobrevivientes, estamos todas juntas”.

Las gimnastas olímpicas McKayla Maroney y Gabby Douglas también han dicho que fueron víctimas de Nassar cuando eran adolescentes.

Con información de AP