Alicia Machado contó las humillaciones y los maltratos que sufrió por parte de quien luego se convirtió en presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En una entrevista en el canal de YouTube de Yordi Rosado, la actriz reveló que luego de ganar Miss Universo en 1996 ganó un poco de peso, razón por la que pidió ayuda al certamen.

“Yo tuve un año muy difícil cuando fui Miss Universo, tuve muchos problemas de autoestima como consecuencia de un bullying masivo… con lo de Donald Trump”, afirmó.

Machado contó que fue la primera Miss Universo con Trump al mando, pues compró el certamen dos meses después de que ganó el concurso.

“Es un tipo que descalifica a la gente con mucha ligereza”, dijo y señaló que tuvo trastornos alimenticios por culpa del expresidente.

Trump la llamaba en los medios de comunicación “máquina de tragar comida”, “Miss Piggy” y la obligó a hacer ejercicio delante de periodistas en una conferencia, lo cual ella desconocía hasta que llegó ahí.

“Estaba gordita, yo llamé a la compañía contándole que había ganado peso para pedir ayuda de un nutriólogo, yo estaba preocupada porque estaba consciente por mis 11 kilos que había subido. Al otro día me avisan que tenía que ir a Nueva York para encontrarme con un nutriólogo y eso me puso feliz”.

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Al llegar al lugar la forzaron a ejercitarse ante la mirada de todos: “Estuve en la bicicleta y le dije ‘no quiero hacer eso’ y me respondió ‘pues no me importa porque estoy pagando por esto’”.

Machado fue víctima de acoso sexual

De acuerdo con el testimonio, durante una reunión comenzó el acoso sexual por parte de Trump.

“Me acerco, él agarra y me coge la nalga. Les dice a los que estaban ahí: ‘miren, esta es mi Miss Universo’. Me quedé mirando y salí corriendo. Las señoras que estaban ahí se dieron cuenta y pusieron cara de pena ajena”.
Tras la agresión, le habló a su papá, quien estaba en Venezuela de donde es originaria, y él le pidió que pusiera sillas en la puerta.

“Le dije: ‘papá, me acaba de pasar esto’. ‘Ay, hija, por Dios y tú estás sola en esa casa. Pon la silla detrás de la puerta y te quedas conmigo hasta que te duermas al teléfono'”.

“Fui abusada de una manera psicológica, nunca pasó otra cosa, gracias a Dios. Yo ponía sillas detrás de la puerta para que no se me metiera en el cuarto. Eso nunca lo he dicho”.