La región oriental rusa es una de las más desoladas del mundo

Una versión rusa del frenesí por las tierras occidentales de Estados Unidos en el siglo 19 está a punto de desatarse en Rusia.

La semana pasada, el presidente Vladimir Putin convirtió en ley una iniciativa que permitirá a los ciudadanos rusos solicitar un pedazo de tierra gratuito de una hectárea en el Lejano Oriente del país.

La vasta región, que se extiende de Siberia hasta la región ártica cerca de Alaska, se compone de 6.3 millones de kilómetros cuadrados, pero solo alberga a 7.4 millones de los 143 millones de ciudadanos de Rusia. De acuerdo con el portal de noticias Mother Nature Network, es considerada como una de las regiones menos densamente pobladas del mundo.

“Vemos este proyecto como una posibilidad para los ciudadanos rusos de autorealizarse en nuestro Lejano Oriente y para atraer gente a la región”, dijo el verano pasado Alexander Galushka, ministro a cargo del desarrollo del Lejano Oriente ruso.

Aquellos que reciban la aprobación tendrán cinco años para darle uso a la tierra, ya sea para una granja o una casa, sin tener que cubrir pagos o impuestos. Después de ese período de gracia, la tierra que no haya sido utilizada para algún propósito regresará al gobierno. Familias de cinco integrantes que soliciten un terreno podrían hacerse acreedores de hasta cinco hectáreas.
 
Plan contra China
 
Oficiales gubernamentales esperan que el plan ayude a crear un influjo de más de 36 millones de personas a la región. Expertos dicen que el influjo es sumamente importante especialmente en las fronteras sureñas de la región, donde menos de 6 millones de rusos viven frente a más de 90 millones de chinos.

Según Mother Nature Network, el Kremlin está preocupado de que algún día China busque la forma de anexarse grandes porciones del territorio ruso inhabitado.