América Latina y su posición frente al litio; embajador de Bolivia en México comparte su opinión

Junto a Bolivia, Argentina, Chile y Perú, nuestro país es parte de las naciones que más reservas de litio tienen a nivel mundial. José Crespo Fernández, embajador boliviano, comparte su perspectiva en el tema y las colaboraciones entre su nación y el gobierno mexicano
Elizabeth Carmona Elizabeth Carmona Publicado el
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México, Bolivia, Argentina, Chile y Perú tienen cerca del 70 por ciento de las reservas de litio a nivel mundial.

Ante ese hecho, José Crespo Fernández, embajador de Bolivia en México, opina que esas naciones podrían convertirse en los decisores sobre lo que va a ocurrir con el mineral en el mundo.

En entrevista con Reporte Índigo, y luego de haber dado una ponencia sobre el tema en una escuela preparatoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, el diplomático expresó que hace falta un encuentro estratégico entre estos cinco países latinoamericanos respecto al litio.

“Estamos esforzándonos todos en que esta relación se llegue a una coordinación ideal en este tema”, expuso Crespo Fernández.

Con respecto al acercamiento entre Bolivia y México, el diplomático explicó que ya existe un acuerdo bilateral a partir de un memorándum de entendimiento firmado por los cancilleres de los respectivos países en el que se establece la posibilidad y necesidad de intercambiar conocimientos, buenas experiencias e incluso información sobre la industrialización del litio.

“Estamos hablando de poco más de un año de que los cancilleres, Marcelo Ebrad y Rogelio Mayta, firmaron una carta de intenciones donde se habla de compartir experiencias, de trabajar conjuntamente en lo que es la investigación sobre el litio, y eso es lo que estamos cumpliendo; hay acuerdos de las instancias de cada uno de los países en este tema”, confió.

Actualmente, en Bolivia está en funcionamiento la primera planta de carbonato de litio, que es la parte previa a las baterías del mismo. Se estima que a partir de este año se producirán cerca de 15 mil toneladas de carbonato de ese mineral.

“Hemos acordado a partir de una licitación internacional, hace dos, tres semanas, con la empresa china más importante de tecnología y en el tema del litio, la implantación de las primeras industrias de baterías”, compartió Crespo Fernández.

Por otro lado, mencionó que desde hace 10 años Bolivia trabaja en la exploración y regulación del litio, mientras que México lleva menos tiempo, pero en menos de un año logró lo que a su país le ha costado casi una década.

En la Constitución de 2009, Bolivia incluyó los recursos evaporíticos, dentro de los cuales está el litio. En 2014, promulgó la Ley de Minería en la que ya se hablaba del litio estableciendo que este es un recurso estratégico para la forma en que se iba a realizar la producción y la obligación del Estado de organizar una empresa nacional. Así nació “Yacimientos de Litio Boliviano” en 2017.

En cuanto a la industrialización, Bolivia determinó que es posible hacer acuerdos con empresas nacionales o internacionales privadas. “Siempre el 51 por ciento de las acciones corresponde a la parte gubernamental”, dijo el embajador.

A pesar de los esfuerzos y los avances técnicos, “Yacimientos de Litio Boliviano” no ha conseguido producir a escala industrial litio de calidad para exportar al nivel que sus vecinos Argentina y Chile, indican datos periodísticos.  Además, la empresa del Estado debe al Banco Central de Bolivia más de cinco mil millones de pesos bolivianos.

El litio en México

En el caso de México, en abril de 2022 el Senado aprobó la Ley Minera que nacionalizó el litio. Esta reforma establece que el mineral es patrimonio de la nación y se declara de utilidad pública, por lo que no se otorgarán concesiones, licencias, contratos, permisos, asignaciones o autorizaciones para su exploración y explotación. El gobierno federal mexicano también constituyó la empresa LitioMx.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, México es el noveno país con reservas de litio con 1.7 millones de toneladas distribuidas en 18 estados de la República, aunque en Sonora, Chihuahua, Zacatecas y San Luis Potosí están los mayores yacimientos.

El pasado fin de semana en Bacadéhuachi, Sonora, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró zona de reserva minera de litio 234 mil 855 hectáreas ubicadas en los municipios sonorenses de Arivechi, Divisaderos, Granados, Huásabas, Nácori Chico, Sahuaripa y Bacadéhuachi.

En entrevista, el embajador de Bolivia indicó que su país tiene procesos de industrialización que puede compartir con México aunque el llamado “oro blanco” se encuentra en formas distintas en ambos Estados.

“Tenemos dos formas distintas de los yacimientos de litio, nosotros tenemos salmueras, estamos hablando de salares. En cambio, México tiene litio en arcillas y rocas. Son dos procesos distintos de extracción, pero después de eso que nos diferencia nos volvemos a juntar en los procesos de industrialización. ¿Qué le da cada uno de los países al otro?, eso depende de las instancias técnicas específicas de toda la cadena productiva, es decir, prospección, extracción e industrialización”, refirió.

Datos periodísticos indican que, en 2019, el expresidente Evo Morales anunció que la empresa alemana ACI Systems invertiría cerca de 1.300 millones de dólares para explotar gran parte de las reservas de litio. Semanas después, una fuerte crisis política en el país paralizó las negociaciones y Morales se vio forzado a huir del país con dirección a México, donde recibió asilo. Fue el embajador Crespo Fernández quien lo recibió.

“El golpe marcó un momento muy importante porque México, de alguna manera, rescató a Evo Morales no sólo de una posible represión y apresamiento, sino incluso de la muerte”, rememoró el embajador.

Para el diplomático, ese fue el inicio de esta nueva relación entre Bolivia y México, la cual se manifiesta en todos los aspectos, como comercial, diplomática y en la mirada que ambos países tienen de América Latina.

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