Los próximos días se consideran cruciales para la reforma fiscal en Washington, luego que el comité encargado de la redacción del código impositivo en la Cámara de Representantes inició el lunes un debate de cuatro días para hacer revisiones al proyecto propuesto la semana pasada.

Se busca evitar llevar la discusión a diciembre, cuando la agenda legislativa será más ajustada.

Ante eso, un sondeo que realizó la agencia Bloomberg a economistas anticipa que el plan de recortes de impuestos de Trump es un “arma de doble filo”. Por un lado pegaría en la demanda de viviendas y no reduciría la posibilidad de una recesión.  Por otra parte, impactará en un aumento coyuntural de un cuarto de punto porcentual al crecimiento económico de ese país.

La encuesta de Bloomberg arrojó que tres cuartos de los 33 economistas consultados ven que el Congreso aprobará una versión del plan fiscal que presentó la Casa de Representantes la semana pasada.

“Un estímulo neto de 150 mil millones de dólares es dinero que entra y alimentará un poco los motores de la economía”, aseguró Chris Rupkey, economista en jefe del  Bank of Tokyo-Mitsubishi en Nueva York.

Sin embargo, aclaró que los pronósticos de crecimiento de entre 3.5 por ciento y 4 por ciento que se atribuyen a las medidas fiscales de la administración de Trump están fuera de proporción.

Por su parte, el líder de la cámara de Representantes, Paul Ryan, expresó el domingo pasado que está convencido del efecto positivo que la iniciativa tendrá en el crecimiento económico.

Esto fue refutado por analistas como Gregory Daco, economista en jefe de Oxford Economics para Estados Unidos, quien aseguró que un estímulo de esta magnitud podría tener desventajas  en un ciclo económico tan avanzado. 


“El mercado no ha notado que el impacto de esta medida (impuesto a salida de capitales) representa un riesgo mayor para México que la renegociación del TLCAN, ya que de ser aprobada se disminuiría aún más la inversión extranjera directa del país”

Reporte

Banco Base

La respuesta de Hacienda

En México no se descarta que la Secretaría de Hacienda responda ante la posibilidad de que el país pierda competitividad fiscal para atraer inversión, aunque tomará en cuenta los límites del actual proceso de consolidación fiscal, destacó Alejandro Saldaña, analista de Banco Ve por Más.

“Como respuesta a Estados Unidos, un recorte de impuestos es posible, afectando la consolidación fiscal”, apuntó.

Un efecto positivo de la reforma fiscal de Trump para la economía mexicana, en el corto plazo, se traduciría en mayores exportaciones por un aumento en la demanda agregada de EU, así como una mayor expansión industrial. La parte negativa para México se reflejaría en una depreciación adicional del peso frente al dólar, y su efecto subsecuente en el nivel de precios. Además, se esperaría menor inversión en cartera y en algunas industrias.

Banco Base refirió en un reporte que México es un país altamente susceptible al impuesto de 20 por ciento que estipula la reforma fiscal para la salida de capitales, orientada a evitar la transferencia de dinero de las empresas hacia subsidiarias en jurisdicciones consideradas como refugios tributarios.

“El mercado no ha notado que el impacto de esta medida representa un riesgo mayor para México que la renegociación del TLCAN, ya que de ser aprobada se disminuiría aún más la inversión extranjera directa del país”, precisó.


“Un estímulo neto de 150 mil millones de dólares es dinero que entra y alimentará un poco los motores de la economía”

Chris Rupkey

Economista en jefe del Bank of Tokyo-Mitsubishi en Nueva York

20%

Es la magnitud del nuevo impuesto sobre la salida de capitales

19.16

Pesos por dólar cerró ayer el tipo de cambio spot, asociado a la fortaleza global de la divisa estadounidense