Barrer lentejas, correr con las maletas en mano cuando el reloj marque las 12 o colgar borreguitos blancos en los portales. No importa cuántos rituales de abundancia hagan los mexicanos el próximo 31 de diciembre, el panorama para la economía mexicana del 2021 no parece muy positivo.

Los pronósticos de crecimiento del país en 2021 elaborados por diversos organismos no rebasan los cuatro puntos porcentuales y en todo caso, estas expectativas se refieren al “rebote estadístico” de la caída histórica que reportó la economía mexicana del orden de menos nueve por ciento este año, en gran medida provocada por la pandemia de COVID-19.


Cuando la economía cae tanto durante un año no queda más que rebotar al siguiente. Pero ese rebote está sujeto a que no haya rebrotes de contagios muy fuertes en varios puntos del país y la distribución correcta de la vacuna de COVID-19, si hay rebrotes y no hay vacuna el primer trimestre del año (2021) va a estar perdido

Valeria Moy

Directora general del IMCO

El propio Arturo Herrera, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), señaló en septiembre de este año que la recuperación plena de la economía ocurrirá cuando se disponga de la vacuna y hasta se apliquen de forma masiva a la población.

De acuerdo con la estrategia de vacunación establecida por el Gobierno federal, este proceso se llevará a cabo por etapas y se iniciará con el personal de salud de primera línea de control de COVID-19, seguido de la población vulnerable y hasta junio de 2021 el resto de la población.

Negocios perdidos

La suspensión de las actividades no esenciales en la Ciudad de México y el Estado de México, que juntos tienen una participación de 26.8 en el PIB del país, debido al aumento en contagios por el virus del SARS-CoV-2 y la saturación hospitalaria en la zona, es otro elemento de preocupación para los especialistas.

Este paro de actividades como medida para contener los contagios en lo que se considera una de las temporadas de mayor dinamismo comercial en el año, provocará la desaparición de 10 mil pequeños y medianos negocios en la Ciudad de México, de acuerdo con estimaciones de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Pero incluso aquellas unidades económicas que continúen operando una vez que concluyan las medidas de aislamiento en el centro del país, lo harán con menos empleados y menores expectativas de crecimiento, apunta Enrique Díaz Infante, director del Programa del Sector Financiero y Seguridad Social en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Pese a este panorama, especialistas coinciden en que la respuesta del Gobierno ha sido insuficiente para contener la sangría económica que significó la pandemia en 2020 y para ponerse en pie en 2021, además de contener la pérdida de empleos y el riesgo de que incremente el número de pobres en el país.

El Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, que no contempla recursos específicos para la recuperación económica o el rescate a pymes es una muestra específica de la ausencia de un plan robusto enfocado en las secuelas de la pandemia, señala Sofía Ramírez Aguilar, directora de México ¿Cómo vamos?

Además recuerda que el gobierno federal ha destinado menos del uno por ciento del PIB a las medidas de reactivación económica, una proporción menor de la que han gastado países con el mismo nivel de desarrollo como Sudáfrica y Turquía, con 9.6 por ciento y 13.8 por ciento de su PIB, respectivamente.

“El panorama es desolador porque no se están poniendo las prioridades sobre la mesa y lo que más preocupa es ese discurso disociado de ‘primero los pobres’, pero no hay programas que alcancen para proteger a las personas que están en esta situación, y por otro lado tampoco están rescatando a los pequeños, micros y medianos negocios”.

Acciones necesarias para reactivar la economía

Detonar la creación de empleo formal y el crecimiento de las unidades económicas es un elemento clave de cara a 2021, en especial de las mipymes que generan más del 90 por ciento de los puestos de trabajo en el país, afirma Ramírez Aguilar.

Pero también será necesario establecer un diálogo de colaboración con los representantes de la iniciativa privada sobre todo enfocada en la recuperación de la confianza, toda vez que la inversión que sale de los bolsillos de este sector es un factor esencial para el crecimiento del país, explica.

Fortalecer la demanda interna, reafirmar vínculos comerciales con Estados Unidos y otras naciones y diversificar las inversiones en materia energética también harán de palanca para que México salga del bache económico en donde lo dejó 2020.

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