“Creo que, probablemente, al menos tienes que empezar el proceso de terminación del TLCAN para conseguir un buen acuerdo”

Donald Trump

Presidente de Estados Unidos


Aún si Trump invoca el artículo 2205 del TLCAN, emitiendo una notificación de que Estados Unidos se retirará del acuerdo en seis meses, el Gobierno estadounidense no está legalmente obligado a cumplir su promesa al término de ese periodo


“Está la cuestión de quién decide si Estados Unidos se retira del TLCAN: ¿El presidente mismo, o el presidente bajo el consentimiento del Congreso?”

Simon Lester

Analista de comercio internacional del Instituto Cato


“Tampoco vamos a estar sentados (en la mesa de negociación del TLCAN) a cualquier precio, y nuestra responsabilidad es estar preparados para cualquier escenario”

Ildefonso Guajardo

Secretario de Economía

La idea de que ganara las elecciones era improbable, pero ganó. Que Estados Unidos saliera del Acuerdo de París para el Cambio Climático era descabellada, pero se hizo realidad apenas tomó protesta. ¿Hay que tomar en serio la amenaza de Donald Trump de que iniciará el proceso de salida del TLCAN para influir en la negociación?.

Para el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y especialistas consultados, el presidente de Estados Unidos no bromea ni amaga cuando advierte que dejará el acuerdo comercial más grande del planeta que tiene con México y con Canadá.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho tres veces en menos de una semana que es probable que el TLCAN sea derogado. La reacción de México ha mutado en poco tiempo: pasó de ser condescendiente, patente en un comunicado en el que se expresa que la negociación se mantendrá dentro de los canales institucionales y no en la arena pública, para transformarse en una actitud de contingencia.

Ayer, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo,  viajaron a Washington D.C. para entrevistarse con funcionarios de alto nivel.

“Tampoco vamos a estar sentados (en la mesa de negociación del TLCAN) a cualquier precio, y nuestra responsabilidad es estar preparados para cualquier escenario”, declaró ayer, el secretario de Economía,  Ildefonso Guajardo , al participar en la reunión plenaria del grupo parlamentario del PRI en el Senado de la República.

Donald Trump, que cuenta con un nivel de aprobación de 35 por ciento (Gallup) y cuyas posiciones políticas se han polarizado para satisfacer a su base electoral, tiene todos los incentivos políticos para pedir la salida del TLCAN.

Al respecto, el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos explicó que las amenazas de Trump sobre el pacto comercial son “hostiles”, “predecibles” y “reales”.

Debido a eso, el sector patronal se acoplará  a las circunstancias en caso que el presidente de EU cumpla con salirse del acuerdo.

 Paradójicamente, los mercados aún no evalúan seriamente la probabilidad de una disrupción desordenada del TLCAN como escenario base.  La volatilidad implícita a tres meses para el peso, una medida que pretende pronosticar el movimiento del tipo de cambio para los próximos 90 días, se encuentra en su menor nivel en casi dos años.

“Las negociaciones del TLCAN son importantes, pero nuestro escenario base pronostica que se llegará a un a acuerdo trilateral”, dijo Alejo Czerwonko, analista de mercados emergentes de UBS Wealth Management, a la agencia Bloomberg. “Desde una perspectiva de largo plazo, la valuación del peso aún luce atractiva”.

¿Tomar en serio a Trump?

Esta divergencia entre la narrativa de tensión que han generado las declaraciones de Trump y la relativa tranquilidad de los mercados, otrora perturbados por cualquier mínima señal de agresividad del presidente estadounidense, abre una nueva pregunta: ¿El gobierno mexicano debe tomar en serio la retórica de confrontación de Trump?.

A partir de las actitudes recientes del gobierno mexicano podría inferirse que sí. Se transitó desde una postura de descalificación, en la que el mismo Videgaray advirtió que las intervenciones públicas de Trump eran parte de una fútil estrategia de negociación, hacia una postura de cautela.

Sin embargo, la declaración del lunes del presidente Trump refrenda el pronóstico inicial de Videgaray, de que se trata de un engaño para obtener concesiones en la mesa de negociación.

“Creo que, probablemente, al menos tienes que empezar el proceso de terminación del TLCAN para conseguir un buen acuerdo”, fueron las palabras que utilizó el presidente de Estados Unidos en una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Finlandia.

Aún si Trump invoca el artículo 2205 del TLCAN, emitiendo una notificación de que Estados Unidos se retirará del acuerdo en seis meses, el gobierno estadounidense no está legalmente obligado a cumplir su promesa al término de este periodo. De tal suerte que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos pudiera realizar una negociación expedita de seis meses en condiciones sumamente favorables para su país.

Esto apenas empieza

El presidente Trump ha dicho que México y Canadá están siendo “muy difíciles en las negociaciones”, por lo que podría ordenar la terminación del TLCAN. Aunque existen diferencias significativas entre las posturas de Estados Unidos y sus socios regionales, el desarrollo de la negociación se encuentra en una etapa temprana.

El viernes iniciará la segunda de siete rondas de discusión. El consenso de analistas espera que la tensión comience a ponerse de relieve hasta la tercera ronda de negociación.

A pesar de ello,  existe un argumento relevante de que la consideración de tomar o no en serio al presidente de Estados Unidos queda en segundo plano.  Algunos juristas constitucionales estadounidenses explican que hay una brecha profunda entre lo que Trump quiere y lo que puede hacer.

“Está la cuestión de quién decide si EU se retira del TLCAN: ¿El presidente mismo, o el presidente bajo el consentimiento del Congreso?”, dijo Simon Lester, analista de comercio internacional del think tank Instituto Cato. “Al menos en teoría (el Congreso) puede intervenir y decir ‘no pueden hacer eso, nosotros tenemos voz en este asunto”.

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La economía sin TLCAN por Lourdes González