Microagresiones a trabajadoras, silenciosa hostilidad laboral

Expresiones indirectas de racismo, sexismo, discriminación o capacidad están provocando que una de cada 10 trabajadoras renuncie a su actual trabajo. Muchos de estos comportamientos no son denunciados por miedo o desconocimiento
María Fernanda Navarro María Fernanda Navarro Publicado el
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Microagresiones, poca flexibilidad laboral y exclusión son algunos de los factores que con mayor frecuencia impiden un desempeño laboral óptimo de las mujeres.

Por ejemplo, las mujeres trabajadoras de todo el planeta reportan vivir microagresiones constantes y aunque no denuncian estos comportamientos, sí las orientan a renunciar a sus empleos.

Son aproximadamente 44 por ciento de las trabajadoras de todo el mundo que señalan estar viviendo este tipo de agresiones en pleno 2023, de acuerdo con el estudio “Women at Work” de la empresa internacional de servicios de auditoría, Deloitte.

Estos comportamientos, impactan negativamente no sólo en el desempeño profesional de las trabajadoras, sino también en la productividad laboral.

Las microagresiones son expresiones indirectas, a menudo involuntarias, de racismo, sexismo, discriminación o capacidad, estas pueden provocar que la gente se sienta infravalorada, no apreciada y generalmente ofendida, por ello es importante entender los tipos de microagresiones y evitarlas, de acuerdo con información del Foro Económico Mundial en su portal en línea.

Entre las microagresiones más comunes que reportan haber experimentado las mujeres trabajadoras se encuentran ser interrumpidas en juntas en el caso de 22 por ciento de las que contestaron la encuesta, 20 por ciento reporta haber tenido pocas oportunidades de intervenir en juntas comparado con sus colegas hombres, ser excluida de interacciones informales o conversaciones en 17 por ciento de los casos, y para 15 por ciento señaló  que alguien asumió el crédito de alguna de sus ideas.

La mayoría de estas agresiones no se reportan de manera formal, de acuerdo con el reporte. Para 2023 se notificaron a las organizaciones que trabajaban 44 por ciento de las microagresiones, un aumento respecto a las que se notificaron en 2022 que alcanzó 23 por ciento.

Entre las razones por las que no hicieron un reporte formal, las trabajadoras mencionaron que no sentían que el comportamiento fuera lo suficientemente serio como para reportarlo en 44 por ciento de los casos, para 12 por ciento había preocupación de que si reportaban el comportamiento iba a ser peor, 11 por ciento señaló que le preocupaba que su queja no permanecería confidencial y otro 11 por ciento dijo que no creía que su queja fuera a ser tomada en serio.

Este tipo de comportamiento fue la razón por la que una de cada 10 mujeres decidiera renunciar en los últimos 12 meses y para siete por ciento de ellas el motivo para estar buscando otro trabajo actualmente.

Las microagresiones disminuyen la seguridad de las mujeres, es decir, se sienten menos cómodas en expresar opiniones distintas a las de sus colegas, advierte el estudio “Mujeres en el Trabajo 2023” de Buk, una plataforma de gestión de recursos humanos en la nube.

Bajo este panorama, Deloitte recomienda implementar procedimientos para reportar las microagresiones que hagan más sencillo denunciar comportamientos no inclusivos de cualquier tipo, capacitar e informar en torno a este tipo de situaciones y el impacto que estos tienen, además de inculcar a las mujeres qu acciones concretas se tomarán en caso de que se lleve a cabo un reporte.

Entorno laboral adverso

Las microagresiones son solo algunos de los desafíos que enfrentan las mujeres en el mercado laboral actualmente. De hecho, uno de los que tienen más impactado es  la brecha laboral que sigue presente, incluso en 2022 se reveló más complicada de lo que se tenía registro.

Una medición reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en torno a los desequilibrios de género en el acceso al empleo y las condiciones de trabajo, advierte que 15 por ciento de las mujeres en edad de trabajar desearían tener un empleo pero no lo tienen, frente al 10.5 por ciento de los hombres.

La organización señala que en 2022 la brecha mundial de empleo se situó en aproximadamente 473 millones de personas, más del doble de la tasa de desempleo que se ubica en 205 millones. Esto equivale a una tasa de brecha laboral de 12.3 por ciento, que representa parte de los que quisieran trabajo pero están desempleados, frente a la tasa de desempleo que alcanza 5.8 por ciento.

Pero no sólo se trata de la falta de acceso a un empleo, la brecha laboral también tiene un profundo impacto en el salario que reciben las mujeres frente al de los hombres. La OIT señala que por cada dólar que gana un hombre, las mujeres únicamente alcanzan a percibir 51 centavos, en el caso de las trabajadoras de países de renta baja y media baja esta disparidad en ingresos se dispara, toda vez que las mujeres ganan 33 y 29 centavos por cada dólar que recibe un hombre.

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