Cuando la población habita en localidades con difícil acceso a servicios de salud, educación o empleo por la falta de caminos pavimentados, se vuelve mucho más complejo que puedan ejercer sus derechos sociales por la poca o nula existencia de infraestructura que le faciliten los traslados para obtenerlos, asegura el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

“La ausencia o mala condición de este tipo de infraestructura genera un aislamiento geográfico que repercute en el bienestar de las personas, por ejemplo: ocasiona mayor dificultad para el intercambio de mercancías, el abastecimiento de productos básicos de consumo, para acceder a los servicios públicos de salud, educación o a trámites administrativos (tan importantes como son el registro de nacimientos o los relacionados con el registro de la propiedad); lo anterior, a largo plazo, incide en los niveles de pobreza de la población”, advierte el estudio “Grado de Accesibilidad a Carretera Pavimentada (GACP) 2020”.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al 15 de junio de 2021, revelan que en el país, a pesar de que desde el 7 de noviembre de 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma al artículo 36 de la Ley General de Desarrollo Social que adiciona el inciso IX: Grado de accesibilidad a carretera pavimentada, por ser un factor multidimensional en materia de pobreza, el nivel de accesibilidad a carreteras pavimentadas en México fue bajo o muy bajo en 40.1 por ciento de las 189 mil 432 localidades habitadas del país.

174,799

kilómetros de carreteras pavimentadas era la cobertura total del país hasta 2020

A pesar de que estas regiones generalmente son pequeñas —en nueve de cada 10 residen menos de 250 personas— la población en estas localidades suma un total de 6.2 millones de personas, lo que representa el 4.9 por ciento del total de México.

Las entidades que concentran la mayor cantidad de población a más de cuatro horas de un centro de servicios se ubican al noroeste del territorio nacional: Chihuahua (90,019), Durango (80,053), Baja California Sur (59,785), Nayarit (26,603) y Jalisco (20,487).

Acceso desigual

La infraestructura siempre es clave para todas las naciones porque es la plataforma sobre la cual se desarrolla un país y una población, dice el arquitecto Claudio Nieto Rojas, especialista en urbanismo de la Facultad Mexicana de Arquitectura, Diseño y Comunicación de la Universidad La Salle.

Sin embargo, los gobiernos suelen llevar a cabo este tipo de obras en las zonas más urbanizadas, lo que puede llegar a provocar un alto grado de desigualdad en cuanto a su acceso para quienes habitan en las áreas más apartadas.

“Construir carreteras es un proceso técnico bastante complejo que requiere de diversos análisis y estudios de la tierra que van desde las elevaciones hasta la orografía antes de poder llevarlas a cabo.

“Considerando que es una inversión muy fuerte y las condiciones de México no son las mejores, para el gobierno hay regiones las cuales no son consideradas rentables por sus pocos habitantes, por lo que han quedado en el olvido”, dice.

Con esto coincide el estudio del Coneval el cual revela que la mayoría de las localidades con gran capacidad de actividad económica (medida por el personal ocupado total) cuentan con un grado de accesibilidad a carretera pavimentada muy alto, ya que tienen gran disponibilidad de transporte público, carreteras y una oferta amplia de servicios.

Entre estas se puede mencionar a: Cuauhtémoc, Ciudad de México; Guadalajara, Jalisco; Monterrey, Nuevo León; Tijuana, Baja California, y Ciudad Juárez, Chihuahua.


La infraestructura carretera siempre es clave para todas las naciones porque es la plataforma sobre la cual se desarrolla un país y una población

Priorizar la planeación de infraestructura

Para el arquitecto y urbanista Claudio Nieto, la forma de resolver este problema no necesariamente es construyendo más carreteras, un proceso el cual también puede tener impactos muy fuertes en el medio ambiente.

“En realidad lo que se necesita hacer para que la mayor parte de la población se pueda beneficiar de la infraestructura de un país es tener una correcta planeación territorial, es decir, delimitar con exactitud los lugares en donde se pueden desarrollar las comunidades y poblaciones en vez de dejar que lo hagan donde quieran y luego tratar de conectarlas con los centros urbanos”.

De acuerdo con el Coneval, hasta diciembre de 2020, la cobertura de carreteras pavimentadas en todo el país equivalía a 174 mil 799 kilómetros y la mayor densidad de carreteras pavimentadas se distingue al noroeste del país en las costas del Pacífico, en la región centro, costas del Golfo de México y la península de Yucatán.

“En poco más de la mitad de las 189 mil 432 localidades del país (52.3 por ciento), la carretera pavimentada más cercana se encuentra a más de un kilómetro de distancia. Tres de cada 10 de éstas se localizan en Chiapas, Veracruz y Chihuahua, y en 95.3 por ciento residían menos de 500 personas”.

También puedes leer: inversión en infraestructura, débil pilar del desarrollo