Después de casi un cuarto de siglo de reformas económicas, India parece estar cumpliendo con su potencial y rebasando a China, su principal competidor.

Esto ha llevado a algunos a concluir que la era del dragón chino podría estar dando paso a la era del elefante indio.

Durante el 2014, la economía india creció 7.5 por ciento, según datos oficiales. En el mismo periodo, China creció 7.4 por ciento, su nivel de crecimiento más bajo en 24 años y por debajo de su objetivo oficial.

Pero aunque economistas de instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, e incluso Goldman Sachs ya habían previsto la ventaja india, llegó uno o dos años antes de lo esperado.

Esto ha puesto en duda las cifras de India, que recientemente cambió el año base utilizado para calcular su Producto Interno Bruto (PIB). El resultado de este cambio es una revisión hacia arriba de las cifras que había reportado para los últimos tres años.

Pero con o sin cuestionamientos, los expertos concuerdan en que India goza de una ventaja demográfica por encima de China. 

Aunque ambos países continúan su ímpetu reformista, la fuerza laboral de China comenzó a encogerse en 2012 mientras que en India más de la mitad de la población es menor a los 25 años.