Para sobrevivir a la crisis sanitaria y económica que deja a su paso la pandemia del nuevo coronavirus, múltiples aerolíneas de todo el mundo comienzan a disminuir los precios en los boletos de avión con la intención de atraer a los viajeros, sin embargo, dicha alternativa a mediano plazo podría generarles gastos insostenibles que dejen a sus flotas expuestas a un aterrizaje forzoso.

Hace dos meses, algunos especialistas en temas aéreos pronosticaban que los efectos del coronavirus provocarían un aumento en las tarifas de viaje, pues el impacto económico sería imposible de sopesar si las aerolíneas se mantuvieran u optaran por una estrategia low cost (de bajo costo).

Contario a lo anterior, la falta de certidumbre y confianza por parte de millones de personas a nivel global para volver a viajar, obligó a diversas aerolíneas a ofrecer tarifas bajas en un intento por recuperarse poco a poco de las pérdidas que registraron en lo que va del 2020.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que la tarifa promedio de un viaje de ida y vuelta (antes de tasas e impuestos) será de 254 dólares en 2020, un 20 por ciento menos que en 2019, y apenas subirá a 257 dólares en 2021.

La última actualización de la IATA también reporta que la industria aeronáutica mundial perderá 84 mil 300 millones de dólares este año, cifra que es equivalente a 3.2 veces más que las pérdidas acumuladas por la crisis global financiera de 2008.

Asimismo, la asociación que agrupa a la mayor parte de las compañías aéreas de todo el mundo estima que los ingresos de este sector se reducirán a 50 por ciento hasta llegar a los 419 mil millones de dólares.  

Fernando Gómez Suárez, analista independiente del sector aeroportuario y profesor invitado en la materia de Gobierno y Políticas públicas de la Universidad Panamericana, comenta que el esfuerzo de disminuir las tarifas podría funcionar si se implementa solo de manera temporal, es decir, de uno a máximo tres meses, ya que si las promociones se alargan podrían resultar en una estrategia errónea, porque en este momento no hay condiciones para ofrecer precios bajos en diferentes rutas.  

“Disminuir las tarifas funciona para calentar el mercado o para promover la inauguración de una nueva ruta. En los últimos años las estadísticas sugieren que las aerolíneas low cost sí reportan un aumento de pasajeros pero no en ganancias”.

“La situación del sector aeronáutico no va a mejorar solo con las promociones, sino que este podría empezarse a recuperar cuando las aerolíneas y todo el sistema que las constituye puedan garantizar la seguridad sanitaria de los pasajeros. Mientras tanto el horizonte de recuperación aún es grave de acuerdo con las estimaciones de la IATA”, explica el experto en el sector aeronáutico.

Sin freno al brote, riesgo para aerolíneas

A pesar de las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los peligros de relajar las medidas de confinamiento por la pandemia de coronavirus, en las últimas semanas diversos países registraron rebrotes de contagios, tal es el caso de China, Alemania, Italia, Costa Rica, Estados Unidos, Arabia Saudita, Pakistán, entre otros.

Algunos especialistas pusieron sobre la mesa las medidas que hasta el momento se utilizan para prevenir el contagio por Covid-19, ya que el uso de cubrebocas, lavado de manos y sana distancia no están siendo suficientes para evitar que el virus se siga propagando.

Ante las dudas sobre la efectividad de estas medidas de protección, en la actualidad se discute sobre si las medidas que están tomando en los aeropuertos, el personal que atiende a los pasajeros y las condiciones dentro del avión serán idóneas para restablecer los viajes y garantizar la salud de los usuarios.

Una de las dudas que más resalta al querer retomar la idea de viajar, es cómo se garantizará que el proceso de presurización dentro de un avión sea el adecuado y no genere riesgos.

La presurización es el proceso mediante el cual se bombea de manera activa aire comprimido dentro de la cabina de la aeronave, hermética a todos los efectos, para conseguir unas condiciones en las que cualquier pasajero pueda respirar con normalidad. Aunque este método también tiene otras connotaciones de tipo estructural para la aeronave, es algo indispensable para que un ser vivo pueda viajar en avión a cierta altitud.

Gran parte de las aerolíneas a nivel mundial aún no aclaran la forma en que se asegurarán de proteger la salud de los usuarios dentro del avión. El proceso de presurización en este punto cobra relevancia, ya que al haber varios pasajeros en un solo vuelo y reciclarse el aire de manera constante, se corre el riesgo de que una persona que sea asintomática por Covid-19 esparza el virus a través de ese sistema de aire.

El analista independiente del sector aeroportuario Fernando Gómez Suárez asegura en el caso de la seguridad de los pasajeros al interior de los aviones será importante, ya que se debe evitar la aglomeración de personas y hacer espacios entre filas para prevenir en la medida de los posible los riesgos ante el virus.

Gómez Suárez también comenta que se debe de evaluar el costo que estas medidas generarán en las aerolíneas, pues el hecho de que suban menos pasajeros a un vuelo para respetar la sana distancia también significaría pérdidas.

“El sector aeronáutico está en un dilema y es decidir sobre si le da prioridad a la salud e implementa este tipo de medidas de prevención o le da prioridad al desarrollo”.

“A todo esto, hay que tomar en cuenta que la situación de la industria desde antes de la pandemia ya era complicada respecto a sus movimientos financieros, y a pesar del panorama, probablemente en seis meses comience a recuperarse”, detalla el analista aeroportuario.

También puedes leer: Vuelos desde $300 en aerolíneas mexicanas para reactivar viajes