275,000

toneladas de manzanas fueron importadas desde Estados Unidos a México a precios que algunos agricultores acusan de dumping

http://youtu.be/nJkzEDh46eI

En el siglo 21, no todos los conflictos entre países se luchan con ejércitos. La globalización convirtió en poco rentable las luchas armadas debido a que una relación comercial próspera trae más beneficios que una conquista.

Sin embargo, con este nuevo entorno surgieron también nuevas tácticas de combate en la forma de barreras comerciales, que tanto México como Estados Unidos han aprovechado a su favor.

Ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación una nueva investigación antidumping por parte del Gobierno Federal en contra de las manzanas que provienen de Estados Unidos.

A esto se le debe agregar otras disputas entre los dos países en torno al comercio de acero y azúcar, y medidas que buscan proteger a ciertas industrias de la competencia de otros países, como China.

La manzana de la discordia

En agosto de este año, la Unión Agrícola Regional de Fruticultores del Estado de Chihuahua (Unifrut) pidió que se abriera una investigación de antidumping en contra de las manzanas importadas de Estados Unidos, sin importar su país de origen.

De acuerdo con Unifrut, desde el 2013 se registró un aumento significativo de las importaciones de manzanas de los Estados Unidos debido a que se ofrecen a precios por debajo del margen de utilidad.

Ante la situación, el sector productor de manzanas afirma que pasa por una grave crisis. Los productores argumentan que Estados Unidos cuenta con grandes inventarios que dicen vender a precios castigados con tal de que las manzanas no se echen a perder.

Ayer se publicó la decisión del Gobierno Federal de abrir una investigación, lo que podría generar a la larga un impuesto arancelario adicional a las manzanas estadounidenses.

Acérrima competencia

Estados Unidos también ha impuesto castigos antidumping a México en la importación de productos de acero, argumentando que el uso de precios artificialmente bajos por parte de empresas mexicanas pone en riesgo a acerías estadounidenses.

Atendiendo las quejas de cinco productores estadounidenses y la recomendación de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, el Departamento de Comercio impuso aranceles de hasta 66.7 por ciento a barras de acero mexicano.

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) ha indicado que las importaciones mexicanas de acero sólo representan menos del 5 por ciento del mercado estadounidense, por lo que difícilmente se está ocasionando un daño a los productores estadounidenses.

Dulce conflicto

Uno de los conflictos comerciales que más atención recibió este año fue entre los productores de azúcar.

Los ingenios azucareros estadounidenses acusaron a los mexicanos de recibir subsidios públicos para producir y vender más barato.

Después de una investigación por parte de las autoridades estadounidenses, se impuso un impuesto a las importaciones de azúcar mexicana. 

Sin embargo, con el tiempo se llegó a un acuerdo y ahora los productores nacionales pueden exportar libremente hacia Estados Unidos bajo cierta cantidad.

Durante años se ha mencionado que la regulación de esta industria en Estados Unidos es dañina para el libre mercado, y que si no pueden competir contra los precios mexicanos se debe a su propia ineficiencia.

No es la primera vez, ni será la última, en que estas dos facciones se encuentren en el terreno de guerra.

México cobija a industria textil

La industria textil mexicana se enfrenta desde hace años a competencia por parte de prendas importadas desde China, cuyos precios bajos, argumentan grupos mexicanos, están subvaluados de forma anticompetitiva para dominar el mercado.

Esto ha contribuido al declive de este sector, que la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) prevé experimente una contracción de entre 6 y 8 por ciento este año.

Para combatir esta caída, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Economía anunciaron esta semana que implementarán un plan de apoyo a los productores textiles mexicanos.

El plan del Gobierno Federal, que consiste en seis medidas, incluye la creación de un padrón sectorial para identificar a los importadores textiles.

Además, la suspensión hasta el 2018 de la disminución del arancel de 25 por ciento a la importación de 80 productos, y el establecimiento a partir de enero 2015 de una lista de precios estimados para la importación de materia prima y piezas confeccionadas.