Las mujeres de América Latina tienen un menor ingreso que los hombres y gran parte de él lo destinan al consumo cotidiano y familiar, por lo que la inflación está pegando con más fuerza a este sector de la población.

Además, la tendencia inflacionaria, no sólo en México o la región sino a nivel mundial, está afectando con especial énfasis a los hogares monoparentales con jefatura femenina, en los que son proveedoras económicas y de los cuidados que requieren las personas en edad de dependencia, advierte la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en su último informe.

“El tema de que la inflación es algo que tiene que ver con la pobreza, la distribución es algo importante, pero también vemos que todo lo que queríamos mejorar antes de que pasará todo esto (la pandemia por COVID-19 y la guerra entre Ucrania y Rusia), como era el rol de la mujer en el mercado de trabajo, la mayor participación, lo afecta doblemente”, detalla Mario Cimoli, Secretario Ejecutivo de la CEPAL.

La CEPAL advierte que al cierre de 2022 la inflación en la región alcanzó una tasa de 6.6 por ciento, que representó el mayor nivel desde octubre de 2008, cuando ocurrió la crisis financiera mundial, para abril de 2022 se registró un incrementó de 8.1 por ciento en su variación anual. Además, advierte que diversos bancos centrales anticipan que el costo de los productos y servicios permanecerá elevado en lo que resta del año, esto a consecuencia del alto nivel de incertidumbre en el contexto internacional.

En el caso de México, durante la primera quincena de mayo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 7.58 por ciento en su variación anual, que representa 0.07 por ciento menos que la inflación general anual registrada durante la quincena anterior.

Este país es el tercero en la región con el mayor índice de inflación en alimentos y bebidas durante febrero y marzo de este año, superado por Paraguay y Colombia, de acuerdo con datos del informe de la  CEPAL titulado “Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania. ¿Cómo enfrentar esta nueva crisis?”.

Estos altos costos se deben principalmente al traspaso de los altos precios internacionales de las materias primas agrícolas, principalmente cereales y aceites, y de las materias primas relacionadas con la energía y el transporte.

Lenta recuperación laboral 

Las mujeres latinoamericanas también están más expuestas a los impactos negativos de la lenta recuperación del empleo en la región producto de la crisis sanitaria que se desató en 2020 por la pandemia de COVID-19 y el conflicto armado entre Rusia y Ucrania, advierte el reporte de la CEPAL.

De hecho, la desaceleración económica de la región esperada para 2022 reduciría la creación de empleo durante el año y se  espera que registre un incremento en la tasa de desocupación.

En México, por ejemplo, para el primer trimestre de 2022, 43.6 por ciento de las mujeres mayores de 15 años eran económicamente activas, frente a 75 por ciento de los hombres en ese rango de edad que participaban en el mercado laboral, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Este porcentaje es menor al del trimestre previo en el que se registró que 44.7 por ciento de la población femenina mayor a 15 años participaba en el mercado laboral, en tanto que 76.4 por ciento de los hombres mayores a esa edad eran económicamente activos.

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