Me desperté como a las 4:40 de la mañana preguntándome si empezaba a ser demasiado tarde para que sucediera este año, pero afortunadamente el teléfono empezó a sonar” 

Paul Krugman

Premio Nobel
de Economía 2016

Ayer, la Real Academia de Ciencias de Suecia anunció a los ganadores de la edición 2016 del Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel: el economista británico Oliver Hart, catedrático de la Universidad de Harvard y el financiero finlandés Bengt Holmstrom, catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés).

 

El galardón fue otorgado por la contribución de ambos académicos al “lanzamiento de la teoría del contrato como un terreno fértil para investigación subsecuente en el campo”, según dijo la Real Academia de Ciencias de Suecia en un comunicado.

 

“Construir un marco técnico para que otros investigadores puedan partir de una base es mucho más difícil que presentar hallazgos independientes de una investigación aislada”, dijo al respecto, Tyler Cowen, un influyente académico que imparte economía en la Universidad de George Mason.

 

El campo de investigación de los galardonados entre el 2010 y el 2015 abarcó temas apegados casi exclusivamente a los mercados financieros y a la política pública: análisis del precio de activos, análisis de bienestar y pobreza, análisis del poder de mercado y regulaciones, teoría de diseño de mercados y análisis de la dinámica en las variables macroeconómicas.  

 

En contraste, el trabajo de los galardonados de este año cuenta con un sinfín de aplicaciones para empresas, individuos y gobiernos. Las aportaciones de Hart y Holmstrom ofrecen un enfoque para el análisis y diseño de contratos, así como para el establecimiento de lineamientos para que los agentes económicos puedan evaluar si dichos contratos se construyen en función de su mejores intereses.

 

“Las economías modernas están integradas por innumerables contratos. Las nuevas herramientas teóricas creadas por Hart y Holmstrom son valiosas para entender los contratos y las instituciones del mundo real, así como para determinar si existen fallas en éstas”, señaló la Real Academia de Ciencias de Suecia.

 

“¿Cómo es que no habían ganado?”

 

“Me desperté como a las 4:40 de la mañana preguntándome si empezaba a ser demasiado tarde para que sucediera este año, pero afortunadamente el teléfono empezó a sonar”, dijo Oliver Hart en una entrevista. 

 

El economista británico mencionó que su primera reacción tras el anuncio de la Real Academia de Ciencias de Suecia fue abrazar a su esposa, despertar a su hijo y llamar a su colega, Bengt 

Holmstrom, quién a su vez describió la situación “como algo surreal”.

 

“Resulta tan obvio el mérito para Hart y Holmstrom que mi primera reacción fue: ¿cómo es que no habían ganado el premio a estas alturas?”, señaló a través de Twitter, Paul Krugman, premio Nobel de Economía en 2008.

 

Conocimiento aplicable

 

En términos prácticos, el trabajo de Hart y Holmstrom desarrolla temas específicos como la construcción de esquemas de compensación corporativa, la evaluación del desempeño laboral, la eficiencia de las privatizaciones, así como la decisión de los gobiernos de contratar empresas privadas para determinados servicios. Su investigación parte de un establecimiento claro del balance entre riesgos e incentivos de un contrato.

 

La diferencia de expectativas de las partes, así como la falta de información representan problemas básicos en el diseño de contratos entre empleados y empleadores o empresas y clientes. El principal (empleador) espera que el agente (empleado) utilice todo su esfuerzo y talento por la mínima paga posible y viceversa.

 

 El marco propuesto por Hart y Holmstrom provee una salida racional que incentiva el comportamiento mutuamente benéfico entre las partes.

 

En ese sentido, la investigación de Hart argumenta que los contratos son instrucciones incompletas que no alcanzan a abarcar todas las posibles eventualidades. De tal modo, el contrato debería estar orientado a establecer cómo se tomarán decisiones y cuál será la relación entre el agente y el principal.   

 

Asimismo, Holmstrom, quién formó parte del consejo de administración de Nokia,  propone encontrar un balance entre la paga fija y la compensación, con el fin de procurar un equilibrio entre los diferentes objetivos del principal. Si un contrato se limita a establecer una paga fija, se podrían presentar problemas de eficiencia. Si únicamente se ofrece una compensación en función de un objetivo, se podrían descuidar metas que el empleado no considerará prioritarias.

 

El economista finlandés concluye que lo ideal es que las empresas utilicen la medida más amplia posible de evaluación del desempeño de sus empleados.

 

La investigación de los ganadores del Nobel también se extiende hacia el terreno del gobierno corporativo de las empresas. 

 

“La teoría del contrato incompleto predice que los emprendedores deben tener el derecho a tomar la mayor parte de las decisiones de sus firmas, siempre y cuando el desempeño sea bueno; pero si éste se deteriora, los inversionistas son quienes deben tomar las decisiones”, refirió la Real Academia de Ciencias de Suecia en su explicación del trabajo de Hart y Holmstrom.