La Catrina se viste de gala en esta época del año. Miles de negocios se benefician con su presencia y sus colores adornan las calles y casas de todos los mexicanos para el Día de muertos.

Sin embargo, la actual desaceleración económica le comienza a pisar el vestido a la huesuda, situación que podría convertirse en una guadaña para las ventas de los comercios en el país, ya que los consumidores evitarán hacer gastos mayores.

En este momento las tradiciones se enfrentan a un bolsillo más ajustado y eso repercute en todas las industrias, desde florerías, cererías, funerarias, hasta panaderías, pero todas han sabido adaptarse a los cambios de aire de diferentes maneras.

En el caso de los servicios funerarios estos crecen de la mano del número de defunciones en el país. Al cierre de 2017, se reportaron 703 mil 047 defunciones en todo el país, de acuerdo con los últimos datos disponibles en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Óscar Chávez, director de Planeación y Nuevos Negocios de Gayosso, comparte que la empresa ha apostado por el desarrollo de viajes al más allá apoyados de la tecnología, aunque en el camino a Mictlán se han enfrentado a diversos desafíos.

12 mil

millones de pesos es el valor de la industria funeraria a nivel nacional

“El entorno económico nos está pegando a todos de alguna manera, por eso debemos innovar con productos digitales y más amigables con el medio ambiente para acercarnos a otro tipo de público, pero México es un mercado con tradiciones muy arraigadas y eso muchas veces nos dificulta el acceso”, agrega el directivo de Gayosso.

Chávez explica que el sector se divide en dos: inmediato y de previsión; el primero es a prueba de crisis, ya que las personas buscan despedir a sus seres queridos de la mejor forma, mientras que en el segundo sucede lo contrario, pues en este momento los mexicanos prefieren gastar en otras necesidades, aun cuando este servicio supone un ahorro de hasta un 50 por ciento.

En el último año, los planes de previsión funeraria han crecido solo 20 por ciento, en contraste con el rango de entre 25 y 27 por ciento que se había reportado en periodos anteriores y se prevé que la tendencia se mantendrá al menos hasta el cierre de 2020.

El Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef) estima que el valor de la industria asciende a 12 mil millones de pesos y de manera anual atiende al 0.5 por ciento de la población del país.

A pesar de lo sombrío que se ve el escenario, el Día de Muertos es una de las fechas más importantes para los mexicanos y esto dejará una derrama de casi 18 mil millones de pesos, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).

“Las nuevas generaciones traen tendencias en muchos sentidos y buscan productos personalizados a su medida. Por eso debemos seguir apostando a vertientes relacionadas con el e-commerce y más ecológicas para crecer ”, dice Óscar Chávez, director de Planeación y Nuevos Negocios de Gayosso.

Sabor del más allá, el pan del Día de Muertos

Dentro de las celebraciones de la fecha el negocio de las panaderías también baila con la Catrina. La elaboración del pan de muerto es una de las actividades más emblemáticas y en este periodo los comercios logran un beneficio.

Para este año, se prevé que las ventas crecerán 5 por ciento, similar los años anteriores, debido a que entre 70 y 80 por ciento de las piezas se comercializan en el mercado informal, según datos de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa).

Carlos Otegui, presidente nacional de Canainpa, comparte que la industria de la panificación lleva años rezagada y el Día de Muertos, a pesar de ser una fecha representativa en el país, supone menos del 1 por ciento de sus ventas totales.

5

por ciento crecerán las ventas en las panaderías formales este año

“En la informalidad el pan de muerto se vende a precios muy asequibles, pero se debe tener cuidado porque muchas veces están elaborados con ingredientes que son dañinos para la salud y las personas los compran porque le salen más baratos”, expone el líder de Canainpa.

Aunado a la competencia desleal, otro de los mayores retos a los que se enfrenta el giro son los altos costos de operación. Con el paso de los años, las materias primas se han incrementado en promedio 30 por ciento, pero esto no se ha reflejado en el precio final del pan.

El yugo fiscal le pesa al sector desde que entró en vigor la reforma en la materia el pasado sexenio y se implementó un Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) al pan. Tan solo en 2014, año en que entró en vigor el gravamen, el sector registró el cierre del 5 por ciento de las 33 mil panaderías formales en el país.

Carlos Otegui detalla que también deben encarar que las tiendas de autoservicio ponen como gancho el pan de muerto para atraer más clientes, sin embargo, el presidente nacional de Canainpa, se mantiene tranquilo sobre el futuro de la industria, a pesar de los desafíos.


Las películas de James Bond y Coco crearon una moda que nos ayuda a mantenernos a flote porque en estas fechas las personas buscan el pan. Hay que ser optimistas y ojalá que muchas panaderías puedan cambiar el rumbo porque somos un gremio al que han lastimado mucho

Carlos Otegui

Presidente nacional de Canainpa

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Del Mictlán a la pantalla grande

Desde hace años el mundo de la animación y el de los muertos se conectaron, gracias al interés de las nuevas generaciones en conocer un poco más de sus tradiciones.

Productoras nacionales e internacionales como Ánima Estudios, Atomic Monster Productions, Animex, y Disney/Pixar se han convertido en un puente entre el mundo de los vivos y aquellos que regresan cada 1 y 2 de noviembre.

La conjugación de calaveras, cempasúchil, veladoras, música y platillos tradicionales dio como resultado Coco, cuya recaudación en taquilla a nivel mundial fue de 807.1 millones de dólares, de acuerdo con Box Office Mojo.

Pero el talento mexicano no se queda atrás, La leyenda del Charro Negro, producida por Ánima Estudios, sumó 5.3 millones de dólares, mientras que La leyenda de Nahuala, de la poblana Animex, logró 4 milllones de dólares en entradas.

Saúl Fernández, coordinador del Instituto Nacional de Animación y Arte Digital (INAAD), opina que con la técnica no solo se refuerzan las tradiciones de esta fecha, también es posible mostrar de manera visual las historias heredadas por los antepasados.

“Para la industria de la animación el Día de Muertos es una gran oportunidad para llegar a los mexicanos, a través de contenidos que muestran las tradiciones, ya que recreamos personas, escenarios, cosas, vivencias; todo un mundo lleno de imaginación e historias”, comparte Fernández.

Durante el año pasado, las películas animadas que se estrenaron en el país contribuyeron con el 12 por ciento de los ingresos totales cinematográficos, equivalentes a 175.4 millones de pesos, según un informe del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).


Diversas productoras han apostado por conectar con las nuevas generaciones a través de la creación de películas basadas en las leyendas mexicanas

Conectar con el público

Las y los niños son el blanco de las historias animadas, ya que son quienes consumen más esta clase de contenidos. De las 327 mil 132 personas que acudieron el año pasado a las proyecciones de Cinema México 96 mil 289 fueron niñas, en tanto que 88 mil 331 eran niños.

El coordinador del Instituto Nacional de Animación y Arte Digital considera que la rentabilidad de producir una película no depende de la temática, sino de la aceptación que tenga y para que la cinta tenga una mayor aceptación es necesario conectar con las emociones.

En el caso de las películas animadas relacionadas con el Día de Muertos, Saúl Fernández asegura que estas conectan con los mexicanos por el arraigo que existe con la fecha, pero el mercado de la animación ofrece muchas oportunidades.


El Día de Muertos es una gran oportunidad para llegar a los mexicanos, a través de contenidos que muestran las tradiciones

Saúl Fernández

Coordinador del INAAD

“Debemos rescatar nuestra cultura y nuestras tradiciones, y no olvidar de dónde venimos, pero al crear una historia basada en emociones que todo mundo tiene se puede conectar con cualquier persona y por consecuencia la película será más rentable”.