La economía sin TLCAN

La economía mexicana crecería apenas 1 por ciento en un escenario donde Estados Unidos abandone el pacto comercial, señaló en entrevista Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

Esto ocurriría en el primer año, como consecuencia de la caída del consumo interno y de la inversión en México.

En los años siguientes, el desempeño económico dependerá de la velocidad que se ajuste la economía mexicana a buscar nuevos mercados de exportación.

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Pesos por dólar sería el nivel del tipo de cambio en el primer momento de la salida de Estados Unidos del TLCAN
“Muchas de las propuestas (de los candidatos presidenciales) estarían encaminadas a cómo reactivar la economía en un periodo post-TLCAN (en caso de que el acuerdo sea derogado)”
Gabriela SillerDirectora de Análisis de Banco Base

La economía mexicana crecería apenas 1 por ciento en un escenario donde Estados Unidos abandone el pacto comercial, señaló en entrevista Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

Esto ocurriría en el primer año, como consecuencia de la caída del consumo interno y de la inversión en México.

En los años siguientes, el desempeño económico dependerá de la velocidad que se ajuste la economía mexicana a buscar nuevos mercados de exportación.

Aunque Estados Unidos quede fuera del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), eso no reduciría el déficit comercial con México, que es la principal acusación que ha hecho Donald Trump al acuerdo comercial, explicó.

Otro efecto para México es que bajaría la confianza del consumidor y se generaría incertidumbre, lo que jalaría a la  baja el crecimiento económico.

“¿Cuál es la probabilidad de que esto ocurra? Baja, pues a Estados Unidos no le conviene dejar el tratado”, aseguró.

Además, los mercados  han aprendido a ignorar las amenazas de Trump, que a principios del año llevaron al tipo de cambio a máximos históricos de 22 pesos por dólar.

Durante 2016, México exportó cerca de 374 mil millones de dólares, de los cuales el 79 por ciento fueron enviados a Estados Unidos.

En el supuesto que Estados Unidos salga del tratado comercial regresarían las reglas de la Organización Mundial del Comercio, pero las exportaciones siguen siendo las mismas.

En contraparte, las exportaciones mexicanas se desplomarían en caso de que Estados Unidos imponga cuotas a la importación, es decir que no puede entrar más de tal cantidad cantidad de cierto producto. No obstante, juristas constitucionales argumentan que esta posibilidad es baja, ya que el presidente está cooptado por la Ley de Implementación del TLCAN para actuar unilateralmente en este sentido. El Congreso tiene la última palabra.

“Si las exportaciones siguen no significa que no pasará nada, simplemente no se acaba el mundo, pero un mayor tipo de cambio en México traería más inflación”, precisó Gabriela Siller.

Por otro lado, en medio de la hostilidad por parte del socio estadounidense respecto a su relación comercial con México, el presidente de México, Enrique Peña Nieto se reunirá con su homólogo Xi Jinping la próxima semana.

El encuentro se enmarca en la gira por Asia, en la que busca alternativas para el comercio mexicano que reduzca la dependencia del TLCAN.

Se espera que también mantenga pláticas con Australia para intentar revivir el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), abandonado por Estados Unidos en el inicio de la administración de Trump.

Política post-TLCAN

El hecho de que Estados Unidos quede fuera del TLCAN no significa que se allanará el camino a la izquierda en México en el proceso electoral de 2018, cuando se elegirá al presidente del país, sostuvo Gabriela Siller.

“Muchas de las propuestas estarían encaminadas a cómo reactivar la economía en un periodo post-TLCAN”, reveló.

Los candidatos a la presidencia tendrían que enfocarse en ver cómo hacer crecer a México, ante el menor dinamismo económico.

Por su parte, un reporte de Moody´s reiteró la perspectiva sobre una eventual victoria de Andrés Manuel López Obrador en 2018, ante la disminución en los índices de popularidad del presidente Enrique Peña Nieto por los escándalos de corrupción.

 “A pesar de que es poco probable que una presidencia de López Obrador pueda revertir las reformas, ya que carecería de suficientes votos en el Congreso para hacerlo, su administración podría demorar la implementación de las reformas en curso, particularmente en el sector petrolero”, apuntó el documento de Moody´s.

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