Paradójicamente, el triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos le abre la puerta a México para organizar otra Copa del Mundo.

 

Con la victoria del empresario, quien no tiene muchos seguidores a nivel internacional, las posibilidades de que se elija a México como sede del Mundial 2026 crecen, toda vez que autoridades deportivas de nuestro vecino país perciben a Trump como una amenaza para la organización.

 

“El ser exitoso en una candidatura a una Copa del Mundo o unos Juegos Olímpicos, se ven afectadas por la visión del mundo sobre nuestros líderes, no sólo sobre líderes de la federación de futbol”, externó en junio pasado al USA Today Sunil Gulati, presidente de la Federación de Futbol (US Soccer).

 

Según el sistema de rotación continental, la FIFA designará a un país de Concacaf como sede del Mundial 2026, por lo que Canadá, México y Estados Unidos son los principales candidatos naturales para albergar la sede.

 

Por poderío económico, infraestructura e impacto mediático, el país de las barras y las estrellas se convertía en el principal favorito para albergarlo, no obstante, la imagen a nivel mundial que proyectará el hoy presidente electo jugará un papel muy importante, situación contemplada con antelación por Gulati.

 

Por consiguiente, el directivo argumentó hace meses que la US Soccer analizará si propone o declina la candidatura para recibir la máxima justa futbolística del planeta en 10 años.

 

“Creo que la percepción del mundo sobre Estados Unidos se ve afectada por quién esté en la Casa Blanca. Así que guarda cierta relación. Vamos a presentar la candidatura para el Mundial si creemos que puede ser exitosa”, declaró.

 

La decisión final de la elección para el Mundial de 2026 se tomará en mayo de 2020, durante el cuarto año de mandato de Trump .

 

Sin embargo, antes de ello las candidaturas serán evaluadas mediante tres etapas o filtros que comenzarán a partir de junio de 2017.

 

LA ELECCIÓN

 

En el pasado 66 congreso de la FIFA, realizado los primeros días de mayo de 2016 en la Ciudad de México, se estableció que la elección para el Mundial 2026 se desarrollaría por etapas.

 

La primera ya se puso en marcha, concluirá en mayo de 2017 y se trata de consultas y sondeos entre los países inmiscuidos para poder acoger el evento.

 

En septiembre pasado, México se pronunció a favor y buscará pelear la sede, según Decio de María, presidente de la Federación Mexicana de Futbol.

 

“El comité de FIFA estará abierto a la región de Concacaf y México alzará la mano”, expresó el directivo el pasado 27 de octubre.

 

Mientras, las federaciones de Canadá y Estados Unidos aún no han hablado abiertamente sobre el acontecimiento.

 

Entre junio de 2017 y diciembre de 2018 se deben anunciar oficialmente las candidaturas en una segunda fase del proceso, mientras que la evaluación de las mismas se desarrollará de enero de 2019 a febrero de 2020.

 

Sin embargo, aunque México apostaba por una candidatura en conjunto con Estados Unidos, el nuevo orden político podría trastocar los planes.

 

El apoyo de los gobiernos, por lo regular, es determinante para la elección de una sede mundialista, como lo acontecida en diciembre de 2010 cuando la FIFA designó la organización de las copas de 2018 y 2022 a Rusia y Qatar.

 

¿QUÉ NECESITA MÉXICO?

 

La primera encomienda para ser electa sede del Mundial contempla a México una serie de puntos a seguir, como garantizar derechos humanos y la protección del medio ambiente.

 

Además, cumplir con la cuota mínima de 10 estadios que ha solicitado el organismo en las sedes de los últimos años, los cuales deben tener un aforo superior a los 30 mil aficionados.

 

Por ahora, por modernidad y comodidad sólo algunos los cumplen, como los remodelados Azteca (Ciudad de México) y Cuauhtémoc (Puebla); el BBVA Bancomer (Monterrey), Estadio Chivas (Guadalajara), Corona (Torreón) y el nuevo Nemesio Diez (Toluca).La moneda está en el aire, ¿será viable otro Mundial en nuestro país?