Los reflectores de la final de la Conferencia Nacional están enfocados en dos próximos miembros del Salón de la Fama: Tom Brady y Aaron Rodgers, pero detrás de ellos, y cuando éstos están en el banquillo descansando, existen dos defensivas de alto nivel que han sido fundamentales para que estos equipos estén a un paso del Super Bowl. Del lado de Tampa Bay los aficionados están a la expectativa por si Tom Brady conseguirá un campeonato sin el uniforme de los New England Patriots, lejos de su mentor, Bill Belichick, y con un equipo que podría ser el primero en la historia de la NFL en jugar el Super Bowl como local.

Sin embargo, para que los Buccaneers estén el domingo en la “congeladora” del Lambeu Field fue fundamental la actuación de la defensiva en la ronda divisional, ya que interceptaron tres veces a otro legendario veterano, Drew Brees.

Un aspecto importante para toda defensiva es presionar al quarterback rival, la cual es una de las fortalezas de los “Bucs”, pues en la temporada regular consiguieron capturar a los pasadores en 48 ocasiones, además de golpearlos 66 veces y apresurarlos a lanzar en 73 jugadas, para estar en todos estos rubros entre los cinco mejores de la liga.

Para esos números participaron 13 jugadores con al menos una captura, aunque son los defensivos de la parte media los que más destacan, encabezados por el veterano Jason Pierre Paul, con 9.5 detenciones de quarterback, seguido por las 9.0 de Devin White, las 8.0 de Shaquil Barrett; Ndamukonh Suh con 6.0 y otros nueve elementos con 3.0 o menos.

Las intercepciones también son la especialidad “pirata”. Con cuatro encabeza al equipo el esquinero Carlton Davis, seguido de Jordan Whitehead, Pierre Paul y Mike Edwards con dos.

Además, Tampa Bay cuenta con la mejor defensiva para detener el ataque terrestre de los contrarios, el cual es una de las fortalezas de los Green Bay Packers, principalmente con Aaron Jones, quien rebasó las mil yardas en la campaña.

Por lo tanto, la ofensiva de los Packers deberá ser cuidadosa en cualquier modalidad de ataque que quiera implementar, ya que Rodgers y Jones enfrentarán a una defensa que ya les hizo ver su suerte en la Semana 6, cuando los Buccaneers ganaron 38-10, y en el que el quarterback de los “cabezas de queso” fue interceptado dos veces y capturado cuatro ocasiones, mientras que el corredor estelar fue limitado a 15 yardas totales.

Por el lado ofensivo, Tom Brady tiene un escenario como el que vivió muchas veces en New England, con una defensiva que le da confianza para distribuir el juego, ya que, como lo demostró tanto en la temporada como en lo que va de los playoffs, puede utilizar el brazo para buscar a cualquier de sus receptores estelares: Mike Evans, Chris Godwin y Antonio Brown.

Reto enorme

Por otro lado, Green Bay tiene una defensiva efectiva, aunque no de élite como Tampa, pero cuenta con una parte media poderosa que también sabe capturar a los quarterbacks rivales y que podría poner a “sudar frío” al veterano Tom Brady, quien necesita de amplia protección de su línea ofensiva ante su poca movilidad para escapar de las emboscadas.

Green Bay logró 41 capturas en la temporada, pero su estrategia de atacar en “Blitz” suele ser poca, lo que le daría tiempo a Tom para buscar alguno de sus receptores. En cuanto a detenciones de pasadores rivales, Za’Darius Smith lidera el sector con 12.5, por mucho el mejor defensa con uniforme verde y amarillo.

Precisamente, por su estilo de juego, los “Packs” estuvieron entre los siete mejores equipos que defendieron los pases, pero apostar todo a esta estrategia abriría las puertas a Brady para apoyarse en el corredor Leonard Fournette o Ronald Jones.

Otro aspecto que podría influir en el resultado son los pateadores, Tampa cuenta con Ryan Succop, quien tuvo 90 por ciento de efectividad en goles de campo y 91 por ciento en puntos extra, mientras que Green Bay tiene a Mason Crosby y su 93 por ciento en puntos extra y perfección en goles de campo.

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