La salida de Tom Brady de la Conferencia Americana dejó el camino servido para que otros equipos tomaran el lugar de privilegio al que él llevó a los New England Patriots en las dos décadas recientes. Los Buffalo Bills y los Kansas City Chief, estos más aventajados, han levantado la mano para tomar el sitio de los “Pats”, y comenzar su propia dinastía que les permita dominar la NFL por los siguientes años… o décadas.

Pero antes de llegar a este presente ganador, ambos equipos hicieron pasar a sus fans por suficientes penurias, principalmente los Bills, que no solo tuvieron que vivir a la sombra de Brady y los Patriots, sino incluso de los Dolphins y con muchas temporadas con más derrotas que victorias.

El equipo abrió la década de 1990 con cuatro derrotas consecutivas en el Super Bowl, desaprovechando una de sus mejores generaciones al mando del quarterback Jim Kelly y del coach Marv Levy.

Durante ese último decenio del siglo anterior los Bills todavía tuvieron más participaciones en postemporada, pero ya no pudieron alcanzar siquiera a jugar en el “Super Domingo”, consiguiendo en 1995 el que había sido, hasta este año, su último juego ganado en playoffs.

El nuevo milenio dio paso a la llegada de más franquicias, al reacomodo de las divisiones y a la incursión de personajes que llevaron a sus equipos a acaparar el dominio de la Conferencia Americana, como Tom Brady, Peyton Manning, Ben Roethlisberger o Joe Flacco, esto conllevó a que conjuntos como Buffalo se hundieran al no encontrar un roster equilibrado.

Así, entre el 2001 y 2020, los Bills sumaron 13 temporadas con marca perdedora, siete con números positivos o neutros y solo tres invitaciones a playoffs, de las cuales en las dos anteriores (2017 y 2019) fueron eliminados en la ronda de comodín.

Cuando el equipo tomó a Josh Allen, en el Draft del 2018, se sabía que podría explotar su talento en la NFL, y aunque su año debut fue regular, sus estadísticas y actuaciones han ido en ascenso, hasta rebasar las 4,500 yardas, con 37 touchdowns esta campaña, números que lo hacen contendiente a ser el Jugador Más Valioso.

Pero no todo es Allen, pues los Bills fueron la segunda mejor ofensiva de la liga, superados solo por sus rivales de este domingo, los Kansas City Chiefs. Parte importante para esa distinción fueron las más de 1,500 yardas del receptor Stefon Diggs, más el complemento del ataque terrestre de Devin Singletary y el propio Allen.

El “Jefe” Mahomes

Los Kansas City Chiefs, campeones vigentes de la NFL, buscan el bicampeonato, y para ello cuentan con la mejor ofensiva de la liga, encabezada por Patrick Mahomes, quien es el más adelantado de los quarterbacks para encabezar la nueva dinastía, herencia de Brady.

Pero los Chiefs también sufrieron para llegar a la cima que ahora presumen. Desde 2015 las incursiones de Kansas City en playoffs se hicieron patentes, pero antes de ese año, fue un largo periodo de ausencia en los partidos de enero.

Entre 2001 y 2015, los Chiefs solo clasificaron a la postemporada de 2003 y tuvieron siete campañas perdedoras, siendo 2012 y 2008 las peores con dos ganados y 14 perdidos.

Mahomes ha encontrado con Travis Kelce y Tyreek Hill una tercia ofensiva de terror para las defensivas rivales, y aunque el pasador, candidato también a ganar el MVP, salió sacudido en el partido anterior ante Cleveland, se espera esté recuperado por completo para guiar a los Chief a su segundo Super Bowl consecutivo.

Aunque en la otra conferencia saldrá un rival muy experimentado, sea Tom Brady o Aaron Rodgers, Buffalo y Kansas intentarán aprovechar su momento, pues otros equipos como Baltimore, Cleveland, Miami, Tennessee, sin descartar a los Patriots, buscarán también tomar los sitios de honor de la Americana en los años venideros.

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