Cuando la NBA se reanudó en plena pandemia, en la llamada ‘Burbuja de Disney World’, esta organización sorprendió a otras ligas que regresaron a sus actividades debido a que terminó toda su temporada sin un contagio de COVID-19, incluso, asombró por las grandes medidas que se tuvieron para evitar nuevos casos.

Debido a ello, se decidió extender su territorio, jugando de manera normal esta temporada, con cada equipo en su ciudad, ya que confiaron en que los jugadores seguirían al pie de la letra todos los protocolos, pero no fue así. Hoy hay más contagios dentro de la organización y se han visto obligados a llamar “rebeldes” a quienes se niegan a ser vacunados contra el coronavirus como lo es Kyrie Irving.

A principios de esta temporada, el jugador nacido en Australia inició con su protesta: decidió que, aunque era obligatorio estar vacunado, no ocuparía ninguna dosis para combatir el virus de COVID-19, por lo que la NBA decidió “vetarlo” prohibiéndole jugar.

Estoy haciendo lo que es mejor para mí. Sé las consecuencias y si eso significa que voy a ser juzgado y satanizado por eso, simplemente así es. Es el papel que me toca, pero nunca quise renunciar a mi pasión, mi amor, mi sueño, por esta orden.

“Una vez más voy a repetir esto, no se trata de los Nets, no se trata de la organización, no se trata de la NBA, no es algo político. No se trata de alguna cosa. Es simplemente sobre la libertad de lo que quiero hacer”, dijo el jugador hace unas semanas respecto a su situación.

Sin embargo, la víspera de Navidad se acerca en Nueva York y los “milagros” en esta época suceden, y más en Brooklyn, pues contra todo pronóstico Irving ha recibido el permiso de jugar esta temporada sin que esté vacunado. Esto es gracias a los numerosos contagios de sus compañeros, por lo que el equipo no tiene el personal suficiente para encarar los próximos juegos.

Irving volverá, pero no por completo, pues el permiso que la NBA le otorgó tiene dos restricciones: sólo puede jugar fuera de Nueva York y San Francisco, ya que en estas partes de Estados Unidos es obligatorio estar vacunado, y la segunda es la más importante, salir del protocolo de COVID-19 tras dar positivo este fin de semana.

Sí, a escasas horas de que se hiciera oficial su regreso, los Nets tuvieron que dar marcha atrás a su plan de emergencia para cubrir las bajas por lesión y de contagiados, pues Kyrie forma parte de las bajas por coronavirus.

No obstante, más allá de lo que ha desatado Irving tras su regreso, la NBA trabaja a contrarreloj para evitar más casos, que ya superan los 60, pese a que el 97 por ciento de los jugadores están vacunados y más de 60 por ciento ha recibido la tercera dosis.

Además, todos estos contagios y suspensiones de partidos se están dando previo a las jornadas especiales de la NBA por Navidad y Año Nuevo, poniendo en peligro su realización, ya que varios equipos han confirmado que comenzarán a operar nuevamente con el 50 por ciento de su capacidad en los pabellones de juego.

En caso de que Kyrie Irving supere el COVID-19 el jugador podrá acompañar a su equipo, con excepción de San Francisco, California, pues hasta este momento el cierre de Nets este año será en la Costa Oeste.

Y el gran platillo navideño de la NBA es, justamente, el duelo entre Brooklyn y los Lakers de LeBron James. El “Rey” tratará de componer el camino de su equipo esta temporada, ya que a pesar de que tiene muy buen plantel, no han podido encontrar esa química que los coloque como uno los equipos a ganar el campeonato.

Asimismo, este 25 de diciembre Stephen Curry también entrará en acción en el duelo entre Golden State y Phoenix en el que el “Chef” buscará ampliar su marca de triples, la cual, superó hace unos días.

Además de estos partidos de Navidad también resalta la actividad de Año Nuevo, donde Luka Doncic hará su magia antes de finalizar 2021, el 31 de diciembre, ante los Sacramento Kings.

Para el 1 de enero, el Nets vs Los Angeles Clippers sería el platillo estelar. Claro, si el COVID-19 lo permite.

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