A sus 18 años, el español Carlos Alcaraz y la canadiense Leylah Fernandez sorprendieron en el US Open tras dar cuenta del griego Stefanos Tsitsipas y la gran favorita Naomi Osaka, respectivamente, quien perdió la compostura por momentos.

Alcaraz ya había exhibido talento para que mucha gente lo considere el próximo sucesor de Rafael Nadal y este viernes, con tenacidad y alentado por un ruidoso público en el estadio Arthur Ashe, el tenista de la región de Murcia se impuso 6-3, 4-6, 7-6 (2), 0-6, 7-6 (5) en poco más de cuatro horas al griego, tercer preclasificado y quien había exasperado recientemente al público por tomarse largas pausas entre cada set.

Alcaraz se convirtió en el jugador más joven en llegar a la cuarta ronda del US Open desde 1989, cuando lo consiguieron un par de jovencitos llamados Pete Sampras y Michael Chang.

“Esta victoria significa mucho para mí. Es el mejor partido de mi carrera, la mejor victoria”, dijo el tenista ubicado en el sitio 55 del ranking y quien participa apenas en su décimo certamen del Grand Slam.

Más tarde, Fernandez, ubicada en el sitio 73 del ranking y que jamás había avanzado tan lejos en un Gand Slam se impuso por 5-7, 6-7 (2), 6-4 a la japonesa.

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Leylah cortó así la racha de 16 victorias que ostentaba Osaka en torneos del Grand Slam, todos sobre cancha dura. La realidad es que la tenista asiática disputó también su primer major desde que se retiró del Abierto de Francia antes de la segunda ronda para cuidar su salud emocional.

A Osaka se le notó molesta e incluso azotó la raqueta contra la cancha del estadio Arthur Ashe. Momentos después, arrojó el resto de su equipo, haciendo que rebotara y se deslizara sobre la pista hacia la red.

Un berrinche más en la línea de fondo dejó otra raqueta dañada y el público la abucheó por tomarse demasiado tiempo entre los puntos, dando la espalda a la cancha.