Si aún se pudiera pensar que tras la maternidad es más difícil obtener buenos resultados en competencias deportivas, las maratonitas Edna Kiplagat y Valeria Straneo se encargaron de acabar con este tipo de ideas tras su desempeño en el Mundial de Atletismo que se realiza en Moscú.

La campeona y subcampeona del Mundo en el maratón, respectivamente, son un ejemplo más que acaba con el pensamiento de que el cuerpo femenino no es capaz de recuperar su estado inicial tras la gestación,  y que el haber quedado  embarazada es el punto final de la trayectoria de las deportistas. 

 “No hay ninguna duda de que una atleta puede recuperar su nivel tras tener un hijo”, comentó Margarita Pérez, profesora de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Europea de Madrid, al diario El País.

Muchas atletas han recuperado su nivel competitivo tras el parto o incluso han llegado a mejorarlo. De hecho, durante los tres primeros meses del embarazo se produce dentro de la placenta una hormona, la corio gonado tropina, que aumenta la sensibilidad de la musculatura, potenciando su fortaleza como preparación al parto. 

Esta vez, otras dos madres demuestran con hechos que  el éxito deportivo no tiene por qué terminar cuando se tiene la fortuna de tener un hijo.  

El ejemplo de Paula
Otra madre ganadora

Paula Radcliffe es otro ejemplo del tema. Diez meses después de dar a luz a su primera hija, la fondista británica logró con 33 años la victoria en el maratón de Nueva York en 2007.