Mientras unos festejaron en la cancha, a otros no les quedó más que celebrar únicamente fuera de ella.

Tal fue el caso del Barcelona y Real Madrid, quienes este fin de semana contrastaron sus emociones cuando los primeros vibraron con la goleada de 5-2 al Athletic de Bilbao, y los segundos se resignaron a divertirse en la fiesta de Cristiano Ronaldo.

Con un Lionel Messi destacado, el equipo blaugrana brilló con luz propia en San Mamés dentro de la fecha  22 de la Liga española. 

Los goles de “La Pulga”, Luis Suárez, De Marco (en contra), Neymar y Pedro, sirvieron para que el Barça recortaran distancia de un punto sobre el líder, Real Madrid. 

Los merengues, que sufrieron la vergüenza de un aplastante 4-0 contra el Atlético de Madrid, no tuvieron más opción que ahogar sus penas en la celebración de CR7 por su 30 aniversario de vida.

Al evento nocturno habría acudido toda la plantilla blanca, además de otros  150 exclusivos invitados del astro portugués.

Las críticas al Madrid no se han hecho esperar. Los aficionados no vieron con buenos ojos que el equipo, después de la tormentosa derrota en el clásico de la ciudad, se dieran el tiempo de pensar en diversión.