Cuando el árbitro mexicano César Ramos pitó el final del partido entre Portugal y Suiza, Cristiano Ronaldo saludó a varios jugadores rivales, caminó hacia las gradas en un gesto de aprecio a los aficionados portugueses y apuró el paso rumbo al vestuario. Solo.

Su Portugal acaba de destrozar 6-1 a Suiza para clasificarse a los Cuartos de Final de la Copa Mundial. Pero el hombre que más goles ha marcado en el futbol de selecciones y ganador de cinco Balones de Oro no estaba del todo contento la noche del martes en Qatar.

En una sorprendente decisión, el entrenador portugués Fernando Santos relegó al capitán al banquillo de suplentes.

La decisión se produjo días después de que Cristiano de 37 años, que disputa su quinto y quizás último Mundial, fue sustituido a los 65 minutos del partido ante Corea del Sur notablemente molesto y gesticulando.

Santos dijo la víspera que no le gustó la actitud del jugador, pero aseguró que todo se resolvió.

El técnico que dirige a Portugal desde 2014 y que en 2016 le dio su primer gran título al conquistar la Eurocopa de Francia, decidió iniciar con Gonçalo Ramos.

Fue una movida maestra, pues el atacante de 21 años se despachó con una tripleta.

Antes del arranque del partido, Cristiano entró trotando y recibió fuertes vítores de los aficionados lusos. Se ejercitó por unos minutos con el resto de jugadores suplentes y realizó trotes ligeros.

Durante el encuentro, Ronaldo pasó varios minutos mordiéndose las uñas y esbozó algunas sonrisas conforme iban cayendo los goles.

De más a menos

Ingresó al partido al 74′ y, después, marcó su noveno tanto en Copas del Mundo, pero lo anularon por un claro fuera de juego. Así, Eusebio sigue siendo el máximo anotador portugués en la historia del torneo,

CR7 abrió el torneo con un gol contra Ghana para convertirse en el primer jugador en marcar en cinco Copas del Mundo diferentes; sin embargo, fue ineficaz en los últimos dos partidos de la Fase de Grupos.

Al final del encuentro, sus compañeros, que pasaron unos minutos en el centro del campo luego del triunfo, caminaron todos juntos hacia la misma grada en la que había estado Ronaldo para dar las gracias a los aficionados, pero lo hicieron sin él.