La NBA ha aumentado en los últimos días su tasa de vacunación y ya alcanza el 95%, esto al contar a quienes ya están al menos en proceso de inocularse, indicó una fuente allegada al caso que solicitó el anonimato porque la NBA y la Asociación Nacional de Jugadores de Basquetbol no han hecho pública la cifra.

Con base en un conteo bruto de casi 600 jugadores en la liga en este momento en los campamentos de entrenamiento, la cifra de 95% dejaría entrever que, en promedio, sólo un jugador por equipo no está vacunado.

La NBA entregó el martes a los clubes protocolos provisionales de salud según los cuales los jugadores que no se vacunen serán sometidos a pruebas diagnósticas con más frecuencia que sus compañeros inoculados además de que enfrentarán otras restricciones.

Las reglas impuestas a los jugadores no vacunados incluyen que no puedan comer en la misma sala que sus compañeros o el personal ya inoculado.

Asimismo, deben tener sus casilleros lo más lejos posible de los de sus colegas vacunados y están obligados a utilizar mascarilla y guardar una distancia de por lo menos 1.80 metros (6 pies) de quienes asistan a cualquier reunión del equipo.

Además, los jugadores sin vacuna “deberán forzosamente permanecer en su residencia cuando jueguen de locales”, se indicó a los conjuntos en el borrador de las normativas, una copia del cual fue obtenida por la AP.

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También deberán permanecer en los hoteles del club cuando jueguen de visitantes. En ambos casos, habrá excepciones limitadas permisibles, como salir a comprar víveres, llevar a los hijos a la escuela y situaciones similares.

Debido a las leyes locales en San Francisco y Nueva York, los jugadores de los Warriors, Nets y Knicks tendrán que estar totalmente vacunados contra el COVID-19 para que puedan participar en los cotejos en casa.

Los Nets visitarán el domingo a los Lakers de Los Ángeles en el primer partido de la pretemporada.