Si los homicidios en Jalisco se incrementaron 18.7 por ciento durante 2017, respecto a 2016, pues pasaron de mil 153 a mil 369 homicidios dolosos, en el caso específico de Tlaquepaque, ese incremento fue de 35.5 por ciento, ya que de los 118 asesinatos registrados 2016, se llegó a 160 en 2017.

En 2016, Tlaquepaque ya era el cuarto municipio más violento de Jalisco, superado por Guadalajara, con 206 asesinatos; Zapopan, con 157; y Tlajomulco, con 132; sin embargo, para 2017 se convirtió en el tercer municipio más violento, solo después de Guadalajara, que suma 266 homicidios dolosos, y Zapopan, con 209.

El desarme de la corporación municipal, que consta de 734 elementos, y en el que también participó la Procuraduría General de la República (PGR) y la Policía Federal (PF), se motivó tras la sospecha de que se encuentra infiltrada por el crimen organizado, por lo que sus oficiales fueron remitidos a la academia estatal para su investigación y evaluación.

Tlaquepaque, conocido como “Villa Alfarera”, ha sido señalado por la Fiscalía local como uno de los municipios donde la disputa entre células delictivas por el control de la metrópoli se ha acentuado; fue ahí precisamente donde se perpetró el multihomicidio de seis personas el 8 de febrero en un restaurante de mariscos, tras ser atacados por un comando.

En 2014, la Fiscalía investigó al menos siete homicidios vinculados al Cártel de La Corona, una reminiscencia del grupo que lideró Ignacio “Nacho” Coronel antes de ser abatido en 2010; sin embargo, salvo esa excepción, el resto de los asesinatos ligados a la delincuencia organizada en Tlaquepaque se atribuyen al Cártel Jalisco Nueva Generación: 191 de 2013 a agosto de 2017.

Esta acción del gobierno estatal se da justo después de que el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz fuera cuestionado por las declaraciones que dio el 7 de marzo, y que se interpretaron como una rendición ante la ola de violencia en Jalisco.

“Vienen días complicados… no les miento. La ola de violencia no se va a terminar; lo que sí podemos y estamos obligados, y vamos a hacer, es contener, dejar la piel en el esfuerzo de impedir esta crisis sacuda nuestra entidad”, señaló en ese momento el mandatario.

“Es preciso hablarle a la gente con la verdad… Hemos contenido, hemos puesto todo nuestro empeño en contener el vendaval de violencia; sin embargo, la fuerza de la tormenta es tal, que no hemos logrado aislarlo de la crisis que sacude a todo el país (…). La situación es crítica y no tiene indicios de mejorar, no demagogia ni falsa promesas”.

Las colonias de Tlaquepaque con más asesinatos ligados al crimen organizado, de 2013 a 2017, son: San Martín de las Flores y San Pedrito, con 12 cada una; Toluquilla con 10; El Órgano con nueve; Loma Bonita con siete; Ejido San Martín de Las Flores, Las Pomas, y Nueva Sta. María con seis cada una; El Álamo, Guayabitos, Lomas de Tlaquepaque, Lomas del Cuatro, Los Cajetes y Miravalle con cinco cada una; y El Gato, Las Huertas y Paseos del Lago, con cuatro cada una.