En medio de la turbulencia interna del PAN, algunas voces recomendaron virar hacia la ultraderecha y emular al partido español Vox, cuyo dirigente, Santiago Abascal, fue recibido por una planilla de senadores panistas encabezados por su coordinador, Julen Rementería.

La movida fue condenada tanto por Héctor Larios, entonces secretario general en funciones de presidente, como por Santiago Creel, titular de la Comisión Política del PAN, mientras que Rementería se arrepintió.

Respecto a este conato de “bandazo”, Ernesto Ruffo, exgobernador, senador y diputado federal de Acción Nacional, comenta a Reporte Índigo que se trata de un síntoma de la gestión de Marko Cortés, cuyo grupo prioriza el mantener el control interno del partido, descuidando el aspecto ideológico y cultural del PAN, lo que abrió la puerta a la reunión propuesta por el exencargado de redes sociales de Grupo Parlamentario, subordinado de Rementería.

“A juzgar por los hechos, el tal Rementería no calculó las consecuencias. O lo tomó muy a la ligera o, efectivamente, él simpatiza con los principios de Vox, que son de extrema derecha. No les quedó a los demás miembros del grupo más que acuerparlo para que pasara el debate que estaba lo estaba arrastrando. Esto no es más que una demostración de que las personas que escoge Marko Cortés son más bien para el control político y no por la propuesta política”.

Ruffo, quien incluso pidió la renuncia de Rementería como coordinador a raíz de la polémica, agrega que “las grandes figuras de rumbo cultural e ideológico del PAN han ido apagándose porque estos grupos de intereses, para poder ellos definir las candidaturas y los puestos internos del partido, han ido apagando a esas mentes brillantes que hemos tenido y no se han renovado”.

Sobre si el caso Vox los afectará rumbo a 2024, Cecilia Patrón Laviada, secretaria general y diputada federal del PAN, considera que se trató de hacer ver esta como una postura general del partido cuando, asegura, se trató de una decisión individual de los legisladores y demás militantes que acudieron a la reunión con Abascal.

“Acción Nacional como institución no invitó ni se sumó a la Carta Madrid, fue un tema individual de los senadores que, como representantes, pues ellos han asumido el hecho de esta invitación y de firmar esta carta, ellos han manifestado el porqué lo hicieron y nosotros como institución somos independientes de la toma de decisiones de los individuos que conformamos este partido”.

También puedes leer:

La atribulada oposición, las realidades del PAN

Oposición férrea, las alianzas y principios del PAN