El calvario que padecen miles de habitantes de los municipios del sur de Nuevo León por el desabasto del agua, un problema recurrente cada temporada de verano, podría continuar por mucho tiempo más.

Proyectos truncados, un mal manejo del recurso natural por parte de autoridades estatales y la propia ciudadanía vuelven a poner a esta entidad semidesértica en un punto crítico en el tema del agua.

El desabasto, que ha afectado a 10 mil habitantes en 80 comunidades, regresó a los municipios de Doctor Arroyo, Galeana, Mier y Noriega y Arramberri.

El ejido las Palomas del municipio de Mier y Noriega reporta que no tiene agua desde hace tres meses, situación desesperante para los pobladores, según informó el diputado del PRI, Marco González

“Es un tema recurrente, ya ocurrió el año pasado y ahora vuelve a suceder. Vamos a ir con el gobernador el viernes para que tenga de viva voz la problemática”, dijo el legislador.

Pero más allá de la escasez recurrente, no se han concretado los proyectos para solucionar el desabasto. La única solución sería llevar pipas a las comunidades afectadas.

El problema del desabasto de agua tiene varios años; pese a ello, la falta de sensibilidad, de políticas públicas y la inexistente cultura de cuidar el agua ponen en crisis al estado.

“El tema de la sequía se va a venir y hay que prevenir, ya es un hecho que viene, ojalá y nos equivoquemos”, expresó González.

Desde 2014 la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) advirtió que las sequías serían cada vez más prolongadas, lo que podría convertirse en una amenaza para agotar las aguas subterráneas y superficiales así como las presas de la Boca, Cerro Prieto y el Cuchillo.

Tras casi un lustro de advertencia, en 2018 el escenario planteado por la universidad se volvió realidad. Las presas en Nuevo León estuvieron por debajo de su nivel óptimo de almacenamiento, pero con las lluvias se normalizó el llenado de los embalses. En 2019, si no llueve, su nivel podría bajar.

“Estoy buscando en el próximo Paquete Fiscal incluir un empleo temporal para rehabilitar todas las presas del sur de estado, y que la población ayude a limpiar sus aljibes. Pero quiero hablar con la verdad, se va complicar y lo veo muy difícil. Aquí la solución a corto plazo es abastecer el agua con pipas, integrar con horarios y días específicos”, concluyó el diputado.

Conflicto entre poderes

En 2016, el Gobierno de Jaime Rodríguez Calderón decidió frenar el proyecto Monterrey VI, una obra que buscaba solucionar el problema de desabasto de agua porque la traería del Rio Pánuco, y sus ductos pasarían por los municipios al sur, ahora afectados.

Rodríguez Calderón consideró que era un proyecto caro e innecesario. Pero aseguró que buscaría otras alternativas, hasta que la sequía lo alcanzó.

La falta de lluvias ocasionó que las presas el Cuchillo, La Boca y Cerro Prieto bajaran su nivel de agua. Y fue el año pasado cuando la crisis del agua se agudizó no sólo en los municipios del sur, también en el área metropolitana.

Ante esto, el Gobierno anunció la construcción de la Presa Libertad para solucionar el desabasto del agua en Nuevo León en los límites de Linares y Montemorelos para abastecer a los municipios del sur del estado.

Nuevo León consiguió una parte de recursos federales de los cerca de 5 mil millones que se necesitan para la construcción del embalse, petición que fue avalada por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su visita a este estado.

Sólo faltaría la parte que le corresponde al gobierno local de 2 mil 500 millones de pesos, que se conseguirían a través de una deuda para Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey. La solicitud fue enviada al Congreso el pasado mes de abril.

Pero un conflicto entre el Congreso local con el Gobierno de “El Bronco” frenó la petición de endeudamiento. El Poder Legislativo entró en desacuerdo con el Poder Ejecutivo porque éste pidió más endeudamiento para la adquisición de las unidades del sistema de transporte público

El coordinador de la bancada del PAN, Carlos de la Fuente, condicionó la deuda de la Presa Libertad, al considerar que sólo se puede autorizar un único endeudamiento, ya sea para el embalse o para la compra de unidades.

“Por otro lado, otra solicitud de endeudamiento que presenta el Gobierno del Estado, por 4 mil 910 millones de pesos, por lo que es inviable autorizar ambas solicitudes de deuda”, dijo el pasado 19 de mayo el panista.

Ese día el diputado informó que el dictamen fue frenado para la reestructura de una deuda y la contratación de una nueva para el Sistema de Agua y Drenaje de Monterrey