Mónica García Villegas, directora del Colegio Enrique Rébsamen, donde murieron 26 personas tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, declaró que todavía no se ha enfrentado a la historia que dejó pero que espera pronto salir de la cárcel.

Durante una entrevista con Milenio, Mónica García confesó que antes de ser capturada por las autoridades se escondió debido a que su defensa, encabezada entonces por el abogado Javier Coello Trejo, le aconsejó hacerlo porque era más fácil defenderla afuera que estando en una celda.

Miss Moni, como era conocida por sus alumnos, acusó que algunos padres de familia de los menores fallecidos han materializado al tragedia al valuar la vida de sus hijos en casi medio millón de pesos.

“Estando aquí las vivencias son totalmente diferentes; aún no me he enfrentado a la historia que dejé pero va a ser fuerte, muy fuerte. Es cuestión de esperar y de aprender a esperar”, explicó.

De acuerdo con Mónica García, su error fue confiar en los arquitectos y expertos, mientras que añadió que existe una persecusión en su contra por parte de la Fiscalía capitalina.

“Los asesores jurídicos de los padres exigen una pena ejemplar, situación que escapa a todo fundamento jurídico o penas de muerte disfrazadas porque exigir sentencias de 130 años son cadenas perpetuas que ya no deberían existir”, compartió.

“Los padres confunden el objetivo principal de todo este proceso y en su afán de obtener un beneficio mercantil de la situación maquillaron información, expresaron verdades a medias y mentiras mal intencionadas”, expresó.

Por su parte, uno de los padres de familia señaló que a pesar de las denuncias presentadas contra funcionarios públicos, el gobierno de la ciudad quiere “enterrar el caso” para evitar que sean acusados por su responsabilidad en los hechos donde murió su hija y otras 25 personas, y así culpar únicamente a particulares.

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“Mi perspectiva a cuatro años es que sigue habiendo cadenas de corrupción y pactos de impunidad. Desde la misma contraloría no quieren o no van a tocar a ningún funcionario de la anterior administración de la delegación Tlalpan, de la SEP y del gobierno central, tal parece que es como la línea 12 que quieren enterrar”, aseguró.

“Parece que la misma autoridad de la Ciudad de México ha realizado todo para culpar únicamente a particulares y en este caso a ciertas personas, y deslindar totalmente de responsabilidad a los funcionarios públicos que fueron omisos y negligentes”, concluyó.