Algo en lo que coinciden la iniciativa de reforma electoral de López Obrador y las contrapropuestas del bloque opositor es en que, lejos de una visión de Estado para modificar la Constitución, se busca enfrentar a personajes particulares, ya sean consejeros del INE o el mismo Presidente de la República.

“Es una propuesta muy limitada en términos de alcances democráticos. Es una de sus grandes carencias, no se puede pensar en una reforma electoral particularizada para casos tan específicos como estos, pues son reformas planteadas para el momento específico, contra personajes específicos”, dice la doctora Luz María Cruz Parcero, académica de la UNAM.

La iniciativa oficial plantea no solo modificar la estructura del INE, sino también el cambio de todos los consejeros electorales actuales, una dedicatoria a Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, con quienes el primer mandatario y su partido mantienen una confrontación directa pese a que están a exactamente un año de dejar sus puestos.

Cuestionando que se busque eliminar el Consejo Técnico para evaluar a los aspirantes a consejeros electorales, Cruz considera que desmantelar toda una institución por la animadversión a dos consejeros electorales verdaderamente es un despropósito.

En tanto que la coalición Va Por México planteó fijar en la ley electoral la regulación de las conferencias matutinas de López Obrador, pese a que este modelo de comunicación bien puede llegar a su fin una vez concluya el sexenio. Además de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ya se ha pronunciado al respecto.

“Ya quiero ver cuando leamos esto dentro de unos 10 años, vamos a decir ‘qué aberración es esta’, como si todos los Presidentes fueran a tener siempre sus conferencias matutinas que parecen madruguetes”, dice respecto a la demanda hecha por los dirigentes del PAN, PRI y PRD.

También puedes leer:

Reformas ‘desechables’ por polarización política

Oposición confronta reformas de AMLO sin iniciativa