El uso del regionalismo vino acompañado de una actitud beligerante por parte de quienes lo aplicaron en la campaña, sin embargo, tras los comicios, los ánimos parecen haberse calmado un poco. Puesto que Enrique Alfaro y Samuel García, si bien mantienen su postura respecto al Pacto Fiscal, también han buscado tender lazos con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

El primer mandatario de Jalisco y el electo de Nuevo León tuvieron marcadas diferencias con el titular del Ejecutivo Federal durante el proceso electoral. El primero por choques acumulados durante la primera mitad del sexenio que comparten, los cuales se acrecentaron durante 2020 y, el segundo, por la investigación federal por sus recursos de campaña, acto que calificó como intervención.

Ya pasada la contienda, las partes involucradas dieron muestras de un primer acercamiento cuando López Obrador recibió en Palacio Nacional a Alfaro durante dos semanas consecutivas, el 28 de junio y el 6 de julio. Un día después, hizo lo propio con García, quien también sostuvo un encuentro con Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado de la República.

Tras las reuniones, los integrantes de Movimiento Ciudadano adelantaron, cada uno por su cuenta, que los principales puntos tratados fueron el presupuesto para sus estados, la estrategia de seguridad pública, la inversión  para obras de infraestructura y el abasto de agua potable. Así como destacaron mantener una relación cordial con la administración de López Obrador.

A inicios de julio, Alfaro recibió a García en Guadalajara, ocasión en la que plantearon su postura respecto al Pacto Fiscal. Aunque el mandatario jalisciense fue uno de los más impetuosos cuando el tema surgió por primera vez hace un año, en esta ocasión fue mucho más moderado al asegurar que el planteamiento hecho desde Jalisco y Nuevo León no es con ánimos de ruptura y confrontación. Por el contrario, comprometió diálogo y cooperación con la Federación.

Para Juan Manuel Aguilar Antonio, investigador de CASEDE, está clara la diferencia entre el discurso electoral, diseñado para posicionarse como una alternativa a López Obrador ante el electorado, y el discurso pragmático, que obedece a la funcionalidad y la operación entre los tres niveles de gobierno.

“Fue muy escandalosa la declaración que en algún momento hicieron Javier Corral y Enrique Alfaro de salirse del Pacto Fiscal, pero en el ámbito de la operación, para hacer una acción de ese tipo, se tienen que echar a andar legislaciones del congreso local, votaciones dentro de una mayoría legislativa. Es un proceso que, incluso, puede causar controversias constitucionales”.

A su consideración, el mensaje emitido de las reuniones con los gobernadores emecistas es que, si bien seguirán recurriendo al discurso regionalista para incrementar su capital político, también tendrán esquemas de negociación y hasta disposición de acotarse a la autoridad federal en los puntos que deban hacerlo.


“A pesar de que (Movimiento Ciudadano) no fue de la mano con la alternativa de la 4T en 2018, es un partido que sí ha negociado y tenido consenso”

Juan Manuel Aguilar Antonio

Investigador del Centro de Análisis de la Seguridad con Democracia

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