El próximo 5 de febrero, el Cardenal Carlos Aguiar Retes asumirá el Arzobispado Primado de México, en sustitución del también Cardenal Norberto Rivera Carrera, y tendrá que lidiar con todo el legado de desprestigio que por más de 22 años generó este último a la Iglesia católica mexicana.

El primer reto que se le asoma al nuevo Arzobispo Primado de México, es deslindar a la Iglesia católica de las esferas del poder económico del país, a donde Norberto Rivera siempre dirigió su atención, dejando de lado su labor pastoral y la calidad de la fe entre la feligresía.

La encomienda que el Papa Francisco ha entregado al Cardenal Carlos Aguiar Retes no se dará sin que se lleven a cabo algunos roces, como el que comienza a manifestarse por la posesión de la residencia del arzobispado, en la calle de Camelia, en la colonia Florida de la Ciudad de México, de la que Norberto Rivera no ha dado fecha para desalojarla.

Fuentes de la iglesia que siguen de cerca la transición del mando eclesiástico mexicano aseguran que el Cardenal Rivera Carrera ha guardado silencio sobre la necesidad de dejar la que fue su residencia en los últimos 22 años, pese a que se le ha ofrecido otra vivienda en la delegación Tlalpan.

Norberto Rivera Carrera es considerado por especialistas en temas de religión y conocedores de las estructuras eclesiásticas del catolicismo como un personaje complejo, lleno de contradicciones al que le será difícil alejarse de la esfera del poder político y económico que le representó su gestión al frente del arzobispado mexicano.

Norberto Rivera Carrera llegó al Arzobispado Primado de México por decisión del Papa Juan Pablo II, cuando el modelo eclesial pretendía una iglesia que luchara contra el socialismo, alejada de la política y en franca confrontación con el capitalismo, lo que no pudo promover plenamente el Cardenal Rivera durante sus 22 años de liderazgo pastoral.


Con la llegada del Cardenal Aguiar Retes, el Arzobispado Primado de México tiene la tarea de redirigir la imagen de la Iglesia hacia donde el Papa Francisco pretende: a la gente, principalmente hacia los más pobres

Más bien se hizo del lado del poder político y económico, aliado con una clase social que emergió de las estructuras de gobierno y que terminó por seducirlo, haciendo de su labor pastoral una especie de principado, en el que nunca dejó de hacer sentir su influencia sobre todo en los temas coyunturales de la agenda política nacional.

Ahora, estiman estudiosos de la Iglesia católica mexicana, con la llegada del Cardenal Aguiar Retes el Arzobispado Primado de México se encuentra en la difícil tarea de redirigir la imagen de la iglesia hacia donde el Papa Francisco pretende: a la gente, pero principalmente hacia los más pobres, en una labor evangelizadora que llegue hasta el último rincón del país.

La pederastia, el primer reto

Entre los grandes retos que tendrá que afrontar el nuevo Arzobispo Primado de México está el tema de la pederastia, un signo que marcó la gestión del Cardenal Rivera Carrera, quien fue pública y legalmente denunciado de proteger a sacerdotes que abusaron sexualmente de menores.

La principal acusación y solicitud de investigación de encubrimiento contra el Cardenal Rivera Carrera fue la que vertieron ante la Procuraduría General de la República (PGR) los exsacerdotes Alberto Athié y José Barba Martín, quienes comparecieron ante el Ministerio Público de la Federación el pasado 2 de junio.

En la carpeta que la PGR abrió se refiere la participación de Rivera Carrera dando protección a por lo menos 15 sacerdotes que cometieron abusos sexuales contra menores, y se exponen casos de omisión del Cardenal luego de conocer los actos deshonestos de los sacerdotes, a los que en el mejor de los casos los remitió ante El Vaticano, pero no los denunció penalmente, como era su obligación.

La investigación abierta por la PGR se fortaleció con la ratificación de la denuncia que hicieron los demandantes el 14 de junio de este año, por lo que actuación judicial continuará su curso legal, según confirmaron a Reporte Indigo fuentes extraoficiales de la Procuraduría.


La carpeta que la PGR abrió refiere la participación de Rivera Carrera dando protección a por lo menos 15 sacerdotes que cometieron abusos sexuales contra menores

El Cardenal Rivera Carrera podría ser llamado a cuentas ante los hechos de encubrimiento que se le imputan, lo que pondrá en dificultades al nuevo Arzobispo Primado de México, pues entre las labores morales que infiere el cargo se encuentra la protección de todos los ministros y prelados de la Iglesia católica, en donde finalmente se ubica el hoy exarzobispo.

La gestión de Rivera Carrera fue tan cuestionada y poco popular que hasta en la página change.org se recabaron firmas que obligaron finalmente a la PGR a actuar legalmente en la integración de la carpeta de investigación por actos de encubrimiento.

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Firmas recabó la página change.org para pedir a la PGR que integrara la carpeta de investigación por actos de encubrimiento de pederastia contra Norberto Rivera

Aún queda la duda si el nuevo Arzobispo Primado de México permitirá el curso legal de las actuaciones judiciales contra Rivera Carrera, aun cuando existe el antecedente del Cardenal George Pell, encargado de economía de El Vaticano, quien por acusaciones de pederastia tuvo que dejar el cargo para encarar la justicia en Sidney, Australia.

Otro lastre con el que tendrá que lidiar el nuevo Arzobispo Primado de México es la imagen de corrupción que tras de sí dejó en su gestión Rivera Carrera, al que no se le disocia con el poder político en turno y la clase empresarial mexicana.