Un refugio de perros que se promocionaba en Nuevo León como el paraíso para los canes, se convirtió en un infierno para ellos.

Cerca de 30 perros que estaban en este albergue ubicado en el municipio de Allende, muchos de ellos sobrevivientes del sismo en la Ciudad de México, fueron rescatados en condiciones graves de salud la noche de este martes por grupos independientes defensores de animales.

La noche de ayer en Nuevo León se registraron temperaturas menores a cero grados centígrados. Los rescatistas encontraron algunos canes muertos y en el piso charcos de sangre presuntamente de perros que estaba en este sitio.

Los perros rescatados – la mayoría de ellos con sarna y con síntomas de desnutrición- fueron trasladados para su atención a clínicas veterinarias y otros más reubicados en refugios temporales.

El día de ayer se presentó una denuncia por maltrato animal en la Procuraduría de Nuevo León en contra de Luis Marroquín, responsable del albergue Santuario Hábitat.

Los vídeos y las imágenes de la situación de vulnerabilidad y abandono en la que vivían los animales en este refugio comenzaron a circular el día de ayer en redes sociales.

La organización Adopta Monterrey ha denunciado el caso de maltrato en su páginas de redes sociales.

“En días pasados muchas ONGs recibimos de forma anónima videos de diferentes fuentes que presumen mostrar las condiciones en que se encuentran los animales en el Habitat, estas imágenes nos hacen reaccionar como defensores de los derechos de los animales, porque dejaron de ser rumores, y se exhibe el maltrato animal en la forma en que la Ley de Protección del Estado lo estipula, abandono, enfermedad, muerte, animales privados de agua y comida, animales encadenados (no sabemos si de forma permanente) y otros mantenidos en lugares cerrados sin iluminación, ni ventilación, hay animales dejados sin supervisión en peligro de sufrir agresión entre ellos, y riesgos sanitarios evidentes”.

La noche de este martes activistas de organizaciones de protección animal ingresaron al refugio y rescataron a los animales que estaban abandonados y desprotegidos de las bajas temperaturas.

La mayoría de los perros sufrían de sarna.

Los activistas señalaron que pese a la denuncia por las condiciones que operaba el refugio, el subsecretario de Protección al Medio Ambiente y Recursos Naturales del
Estado, Alfonso Martínez Muñoz, no intervino.

Entre los perros que se encontraban en este refugio estaban 15 que habían sido rescatados del sismo en la ciudad de México y llevados al refugio por la modelo Monserrat Oliver.