Ninguna de las muestras de hueso enviadas por la Procuraduría General de la República (PGR), a excepción de las que sirvieron para identificar al normalista Alexander Mora Venancio, tienen ADN suficiente que les permita ser analizadas. 

Las conclusiones se desprenden de una opinión experta que el laboratorio forense remitió a la PGR, del cual Reporte Indigo obtuvo una copia

El informe está firmado por el doctor Martin Steinlechner, forense experto acreditado por la corte en Austria. 

Los expertos del lnstituto de Medicina Legal de la Universidad de Innsbruck determinaron que sólo una de las 17 muestras de hueso enviadas por la PGR tuvo información de ADN. 

Llevó a la identificación de Alexander Mora Venancio, de 21 años, quien ya fue declarado como fallecido. 

Eso fue todo. El reporte de opinión experta, fechado el 3 de diciembre, indica que se analizaron 17 fragmentos de huesos, enviados por la PGR el 13 de noviembre. 

El reporte hace una descripción detallada de las piezas, que fueron enviadas con etiquetas individuales y cuyas medidas oscilaron entre 0.5 y 12.5cm de tamaño. 

Los 16 fragmentos restantes fueron analizados, pero únicamente el identificado con el número 16 tuvo algún resto de ADN que pudo ser sometido a análisis.

Sin embargo, ni siquiera éste “dio ningún resultado que se pueda utilizar”.

Las otras 15 piezas óseas tenían concentraciones mínimas de ADN nuclear, muy por debajo del estándar internacional que permite siquiera analizarlas. 

Las conclusiones de los expertos austriacos enfatizan en que ninguna de estas muestras fue sometida a análisis de perfil genético, ya que el ADN que en algún momento pudieron contener estaba ya pulverizado. 

Un funcionario del equipo forense dijo a Reporte Indigo que regularmente se encuentra algo de ADN en muestras óseas que presenten un color azul, pero todas las que mandó la PGR a Austria en noviembre eran negras. 

El análisis de ADN, que se realiza con el aislamiento del material genético y la detección de características individuales de cada muestra, usó una metodología aceptada internacionalmente por la comunidad forense. 

La imposibilidad de obtener un perfil genético convincente también fue avalada por el jefe del departamento forense de este instituto, Richard Scheithauer.

Sólo identifican a Alexander

Este segundo reporte de la universidad austriaca sepulta las esperanzas de los otros 42 padres de los normalistas desaparecidos de conocer el paradero de sus hijos. 

La universidad sólo encontró material genético en un fragmento de hueso de apenas cuatro centímetros de largo.

Arrojó un perfil genético masculino que coincide con las muestras del padre y los dos hermanos de Alexander Mora Venancio, uno de los jóvenes desaparecidos desde la noche del 26 de septiembre en Iguala. 

Las pruebas en el caso de Alexander fueron firmadas por los mismos expertos que concluyeron que ninguna de las otras muestras de hueso tuvo material que pudiera ser analizado. 

Este domingo, el equipo de peritos argentinos que coadyuva con la PGR en el caso informó que los restos de Alexander pudieron ser identificados en Austria antes de lo esperado, “porque la muestra en cuestión se encontraba en mejores condiciones de preservación que todas las otras muestras enviadas a Innsbruck”. 

El Equipo Argentino de Antropología Forense anunció que las otras muestras serían analizadas “intentando métodos adicionales a los utilizados hasta el momento”. 

Sin embargo, ninguno de estos métodos permitió obtener una cantidad mínima de ADN que pudiera ser analizada, de acuerdo con el informe al que tuvo acceso este diario. 

Los peritos argentinos hicieron hincapié en que el fragmento de hueso que llevó a la identificación de Alexander “fue encontrado en una bolsa de plástico recuperada por buzos de la policía federal del río San Juan, que fue entregada posteriormente a peritos de la PGR”. 

Advirtieron que no estuvieron presentes cuando los buzos recuperaron la bolsa. Esto dio pie a que los padres sugirieran ayer que el fragmento pudo ser “sembrado” por la PGR.

La reconstrucción de los hechos realizada por la Procuraduría con algunos de los detenidos sugiere que los jóvenes fueron trasladados hasta el basurero en una camioneta de una tonelada y media, apilados.

Algunos de los jóvenes habrían fallecido asfixiados en el trayecto hasta el basurero, de acuerdo con la versión contada por uno de los supuestos participantes ante las cámaras de la PGR, en un video al que este medio tuvo acceso. 

Los testimonios recopilados por la autoridad en videos coinciden en que entre los jóvenes había un chico identificado como “el Cochiloco”, el cual fue identificado por otro de los muchachos como un infiltrado durante el último interrogatorio al que los sometieron los sicarios de Guerreros Unidos en el basurero de Cocula, antes de ser ultimados. 

En la búsqueda de la PGR aún se mantiene como prófugo Gildardo López Astudillo, alias El Gil, quien habría dado la orden para el asesinato e incineración de los normalistas. 

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