Las velas y las flores de cempasúchil no pueden detener la lucha de Lidia Florencio, por ello, la madre de Diana Velázquez, víctima de feminicidio en 2017 en Chimalhuacán, reclama que estas fechas no son de celebración sino una oportunidad más para exigir justicia por su hija asesinada.

Con un altar en la explanada de la Fiscalía de Chimalhuacán, la madre de la joven que tenía el sueño de estudiar Filosofía y Letras, exigió a las autoridades que hagan su trabajo y dejen de lado la simulación de justicia que ha tenido por más de tres años.


“Ya no queremos más largas a los procesos, queremos que de veras trabajen y hagan carpetas de investigación con perspectiva de género, pero sobre todo queremos que para las autoridades nuestras asesinadas no sean un número más”, gritó Lidia.

Con la fotografía de Diana impresa en su playera blanca, Lidia fue acompañada por mujeres de la periferia del Estado de México quienes afirmaron que pese a la inseguridad del Estado, nunca más vivirán con miedo.

Al colocar las últimas flores de cempasúchil en la ofrenda en memoria de su hija, Lidia lamentó que estos días son de demasiado dolor y tristeza para todos los familiares que han perdido a una hija, hermana o madre por la violencia feminicida.

“Al dejarnos en la impunidad a nosotros los familiares nos dejan un largo y difícil y doloroso camino que tenemos que transitar para tener justicia para nuestras hijas, pero hoy les decimos que esto no va a parar, no nos vamos a cansar”, señaló Lidia con el megáfono negro con la foto de su hija que siempre carga en marchas.

Al himno de la canción Vivir sin miedo de Vivir Quintana y al grito de Diana no ha muerto, Diana somos todas, las mujeres del Estado de México colocaron fotografías de las mujeres asesinadas y desaparecidas para recordarle a las autoridades que son la voz de todas aquellas que ya no están.

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