Durante el primer minuto de este 25 de septiembre, se efectuó el cambio de mando en la Secretaría de Seguridad Pública de Quintana Roo, primera acción de la gobernadora electa Mara Lezama quien tomará formalmente posesión del cargo este domingo.

Presentes en el evento, el gobernador saliente, Carlos Joaquín y la actual mandataria Mara Lezama, quien recibió el mando de las fuerzas estatales de Seguridad Pública en Chetumal a puerta cerrada, no se permitió el acceso a los medios de comunicación.

Durante el evento, el ex secretario de Seguridad Lucio Hernández, recordó que cuando recibieron la administración se encontró un rezago institucional, en este rubro, no había estrategia sólida, existía una policía desarticulada, no había coordinación con las corporaciones municipales, carentes de capacitación y profesionalismo.

Dijo que había manipulación en la incidencia que se reportaba al secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Púbica y fue denunciado por el Observatorio Ciudadano, había nula inversión en tecnología, solo el 28% de las policías contaban con cursos básicas.

Manelich Castilla Cravioto que sustituye en el cargo a Lucio Hernández, es ex comisionado de la que fuera Policía Federal durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Manelich es abogado y maestro en Ciencias Penales, con especialización en Ciencia Jurídico Penal y fue comisionado de la Policía Federal, en México de 2016 a 2018.

El excomisionado recibió adiestramiento en alta dirección policial en la Policía Nacional de Colombia, el FBI y la Real Policía Montada de Canadá y en su momento fue elegido para representar a México en el taller de la Asia-Pacific Economic Cooperation, sobre prevención y el combate al terrorismo en autobuses y terminales, que se realizó en Filipinas.

En este rubro de seguridad, ayer a través de una circular, elementos policiacos, calificaron como una ‘canallada’ el incumplimiento en el pago de viáticos de quienes fueron comisionados a la zona Norte del Estado, la exclusión del pago del bono sexenal y los abusos cometidos durante los seis años de la administración de Carlos Joaquín González, a quien califican como un gobernante fracasado.

A través de un escrito que hicieron circular, los elementos inconformes denunciaron irregularidades en la renta de edificios utilizado como Base de Operación en Cancún, propiedad de un sobrino del gobernador del Estado, y que se encuentran en mal estado.