Para el gobernador César Duarte en Chihuahua todo era felicidad. 

La plenaria de los senadores priistas había salido a pedir de boca hasta que el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática dio a conocer que ese estado norteño es el más alto en índice de homicidios.

Cuando eso sucedió para el anfitrión todo cambió. Ante senadores y medios de comunicación, el mandatario había presumido desde el domingo sus logros en materia de seguridad. En dos años de gobierno, aseguró , se logró regresar la calma al estado.

Se le veía contento, pero los resultados oficiales lo pusieron serio.  Su entidad sigue en el nada honroso número uno de la lista con más personas víctimas de un homicidio.

El INEGI es la máxima autoridad para las estadísticas de este tipo en el país. 

El instituto reportó 4 mil 502 asesinatos cometidos durante el 2011 tan solo en Chihuahua. Un 30 por ciento menos de los 6 mil 407 registrados en 2010. Aún y con la sensible reducción, sigue en primer lugar desde 2008.

Los resultados se dieron a conocer el lunes, un par de horas después de que los senadores iniciaran su encuentro para definir la agenda legislativa. El Gobernador los apapachó con un desayuno y ante la prensa se ufanó de sus logros. Incluso comentó que el general colombiano Óscar Naranjo, quien asesora en materia de seguridad a Enrique Peña Nieto, había dado algunas sugerencias para bajar los niveles de inseguridad de Chihuahua.

A sus compañeros de partido los tuvo bien cuidados con la policía estatal, federal e incluso elementos del ejército.

Pero ya con los resultados del INEGI el mandatario estatal no parecía seguir tan contento. Los subestimó al asegurar que no son correctos.

“No está cerca de la realidad, el índice registrado en Chihuahua es menor que en el 2010, por mucho, entonces hay una profunda equivocación en ese sentido”, advirtió.

Los reporteros le preguntaron si el organismo gubernamental mentía. No quiso acusar.

“Lo que puedo decir es que lo que se ha publicado está lejos de verdad de lo que pasa en Chihuahua”, insistió.

Hay una reducción de más de 70 por ciento de los homicidios, indicó Duarte, del 2010 al 2011.

Sin embargo ya el daño estaba hecho. En el hotel Soberano, donde realizaban su encuentro los senadores priistas, César Duarte recibió a Luis Videgaray, la mano derecha del virtual ganador de la elección presidencial. 

A su lado recibió las preguntas incómodas y se defendió con un improvisado argumento. 

“Nueva Orleans tiene 50 asesinatos por cada 100 mil habitantes y es una ciudad que vive del turismo, tiene más homicidios que Ciudad Juárez, y nunca he visto una nota de que la ciudad más violenta de Estados Unidos se conozca como tal”, criticó.