El castigo del electorado de Nuevo León al PRI fue evidente.

El Partido Revolucionario Institucional, históricamente acostumbrado a competir en esa entidad, obtuvo una pésima elección que lo ubicó incluso en un cuarto lugar, lo que lo lleva a una debacle para replantear su proyecto político.

De los cargos que se renovaron el 1 de julio, en cuanto a alcaldías sólo logró preliminarmente quedarse con 12 propias más 6 junto al Verde Ecologista de las 51 posibles, aunque el duro golpe fue notorio al perder Monterrey, la capital del estado, y Guadalupe, el segundo municipio más poblado.

En cuanto a las diputaciones para conformar el Congreso local, los resultados preliminares no fueron alentadores, ya que de los 26 distritos, el priismo solo obtuvo uno, el número 26, una zona ubicada al sur en una región rural, la cual fue ganada por Marco Antonio González.


El priismo sólo logró triunfar en un distrito de los 12 posibles para diputaciones federales dejando paso libre a Morena con 6 distritos y al PAN con 5

Sobre ese rubro, el Partido Revolucionario Institucional fue relegado al tercer lugar empatado con Movimiento Ciudadano que ganó el Distrito 4. El primer sitio fue dominado por el Partido Acción Nacional que se alzó en 14 distritos, seguido del Movimiento de Regeneración Nacional que se quedó con 10.

Duro golpe en lo federal

El escarmiento de los ciudadanos de Nuevo León hacia el tricolor, partido que vive una dura crisis luego de los escándalos de presunta corrupción del exgobernador priista Rodrigo Medina de la Cruz, puede verse reflejado también en los cargos a puestos federales, donde ni en senadurías, diputaciones o presidente lograron competir, incluso fueron humillados.

En la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador, respaldado por la coalición Juntos Haremos Historia, sorprendió a propios y extraños al ser el candidato más votado rumbo a Los Pinos, en el segundo sitio se ubicó Ricardo Anaya, el abanderado de la coalición Por México al Frente.

Incluso en el tercer sitio y pese a su polémica campaña, que tuvo más críticas que aplausos, el independiente Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” lo consiguió, quien este lunes 2 de julio regresó a la entidad para retomar su cargo como gobernador luego de la licencia que pidió para competir.

Y en el cuarto lugar se ubicó José Antonio Meade, impulsado por la coalición Todos Por México, quien obtuvo un resultado que poco le sirvió al priismo nacional.

La crisis del PRI en Nuevo León se deriva primero de los escándalos en los que se vio inmiscuido Medina de la Cruz, quien gobernó la entidad del 2009 al 2015, y que es acusado de presuntas irregularidades y desvíos durante su administración.

Además de que el control medinista en el priismo neoleones sigue muy presente al interior del partido, como por ejemplo Francisco Cienfuegos, alcalde de Guadalupe, o también la postulación a cargos locales de gente de su confianza, como Adrián de la Garza, quien buscaba la reelección en Monterrey, la cual perdió según los últimos datos del PREP se negaba a aceptar la derrota.

En el 2015 cuando “El Bronco” asume el poder, prometió iniciar una investigación en contra de su antecesor y su gente denominada “Operación Tornado”, la cual quedó más en promesas pero que dejaron señalamientos sobre el gobierno priista.

Para el Senado, la dupla que integraron Samuel García e Indira Kempis, de MC, aventajaba en el primer lugar, según el último corte de las 21:00 horas del PREP.

En el segundo sitio se ubicaba la fórmula panista de Víctor Fuentes y Alejandra Sada. Mientras que en el tercer lugar los morenistas, Álvaro Suárez y Judith Díaz.

Y una vez más, en cuarto lugar quedaban los priistas, Jorge Mendoza y Martha de los Santos, según los últimos datos difundidos del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

El efecto AMLO fue evidente en la entidad en los cargos para integrar la próxima Cámara de Diputados, lo que acrecentó la crisis priista.

De los 12 distritos en juego en Nuevo León, el Movimiento de Regeneración Nacional logró quedarse con 6, seguido del Partido Acción Nacional con 5 distritos. El PRI consiguió solamente uno.

Alcaldías, el fracaso

Las 12 alcaldías que logró mantener el PRI en solitario y 6 más junto al PVEM fueron opacadas por la perdida de dos importantes territorios: Monterrey y Guadalupe.

El Revolucionario Institucional ganó en Anáhuac, Apodaca, Aramberri, Arroyo, Galeana, Escobedo, Terán, Hualahuises, Iturbide, Mina, Pesquería y Santiago.


De los 51 alcaldías, el PRI solo logró obtener 12 en solitario y 6 más junto al PVEM, aunque perdió Monterrey, la capital del estado

Mientras que junto al PVEM consiguió alzarse en Abasolo, Cadereyta Jiménez, El Carmen, Doctor González, Hidalgo y Juárez.

La priista Cristina Díaz, contendiente por el muncipio de Guadalupe, denunció el retrasó en el conteo del SIPRE.