El Gobierno de la Ciudad de México ha habilitado dos ciclovías emergentes con el objetivo de evitar aglomeraciones en el transporte público de la capital del país: una, de 40 kilómetros, sobre avenida Insurgentes que ha sido calificada como un éxito e incluso aplaudida por integrantes de grupos políticos de oposición; y otra que correrá sobre el Eje 4 Sur, paralela a la línea 2 del Metrobús, que según expertos en movilidad y ciclistas de la zona será un total fracaso.

La nueva ciclovía emergente de Eje 4 Sur correrá de la avenida Rojo Gómez (Eje 5 Oriente) en la alcaldía Iztapalapa a Parque Lira, en la Miguel Hidalgo. En total, serán 14 kilómetros de confinado instalados en el carril de extrema derecha de la vía y según la Secretaría de Movilidad (Semovi) será bidireccional.

Justo es esta característica la que ha sido criticada por los ciclistas que ya utilizan la vía, ya que aseguran impera una sensación de inseguridad cuando la recorren de Oriente a Poniente, justo en sentido contrario de la circulación vehicular.

“El cuestionamiento no es que hayan hecho una ciclovía, el cuestionamiento es que se haya hecho bidireccional sobre un Eje Vial”, afirma Luis Salazar, pedalista del Oriente de la ciudad.


“Se supone que está ciclovía está pensada en disminuir la cantidad de personas que utilizan el transporte público, es decir, nuevos ciclistas, que se podría pensar no tienen las habilidades para manejar una bicicleta en un Eje Vial, en sentido contrario, sorteando automóviles estacionados en el carril confinado y ciclistas en contrasentido”.

Para Luis, quien regularmente utiliza su bicicleta para llegar a su trabajo, esta ciclovía emergente bidireccional pone en peligro a los nuevos ciclistas y asegura que la Calzada Zaragoza hubiera sido una mejor opción para una ciclovía de Oriente a Poniente.

“Para el ciclista representa un riesgo ir contrario al sentido de la vía. Ahí está el ejemplo del lamentable suceso del ciclista que asesinaron en Eje 8 Sur”, recuerda. “Si ya estás asumiendo el costo político de quitarle un carril a los automóviles, ¿por qué no hacerlo bien y tener un carril por sentido?”.

La misma inquietud la tiene Areli Carreón, alcaldesa de la bicicleta de la CDMX, quien afirma en entrevista para Reporte Índigo, que sólo espera que en la nueva ciclovía no haya un accidente fatal, ya que es una vía que tiene muchos puntos conflictivos y de gran peligro para los nuevos pedalistas.


“Antes de que anunciaran las ciclovías, le hicimos llegar al titular se la Semovi una lista de puntos de gran conflicto para los ciclistas. Les insistimos que en sí misma era una vialidad muy conflictiva y que iba a costar mucho trabajo que la gente respete el carril confinado”, afirma.

La activista asevera que la ciclovía emergente de Eje 4 Sur “ni siquiera se siente segura para ciclistas experimentados” y que si se tiene el objetivo de crear infraestructura para las personas que tienen miedo de contagiarse de covid-19 en el transporte público, ésta debe tener un estándar de seguridad lo más alto posible.

“Todo parece indicar que esa ciclovía no les va a funcionar, es una ciclovía que va a fracasar en su objetivo, que es ofrecer un servicio de calidad para que más personas la puedan utilizar”, asegura.

La alcaldesa de la bicicleta recuerda que la infraestructura debe ser homogénea y que “peatones, ciclistas, automovilistas nunca esperan a un ciclista en sentido contrario”. Afirma que es mucho más sencillo convivir cuando las reglas son las mismas para todos y que las bicicletas deben comportarse igual que cualquier otro vehículo “lo que nos obliga a circular en el mismo sentido de la calle”.

Para Areli Carreón era mejor opción era realizar la ciclovía emergente por Eje 8 Sur, como una salida de Iztapalapa y buscar otra alternativa unidireccional de Poniente a Oriente. “¿Por qué no trabajar con quienes conocemos la calle? No interesa tener infraestructura que funcione porque nuestra vida va en ello”, concluye.

Un poco menos crítico se muestra el ciclista conocido como El Ojo de las Ciclovías, quien asegura que la ciclovía emergente de Eje 4 Sur le parece un gran acierto porque es una vía que conecta varias ciclovías de poniente a oriente “es maravillo”, dice. “Es el primer carril de bicicleta que cruzará Tlalpan, ya quiero ver cómo lo resuelve la Semovi”.

Sin embargo, coincide que en dicha ciclovía impera una sensación de inseguridad, misma que no se vive en la ciclovía de Insurgentes.

“Es una sensación es diferente. La cuestión de que es bidireccional, las condiciones del pavimento, de ir sólo con un carril y que hay muchas entradas a garaje hace que rodarla no sea tan seguro. Llegando a la delegación Iztacalco me preocupa la inseguridad, hay reportes de robo de bicicletas”.

Asimismo, recuerda que la ciclovía emergente de Eje 4 aún no hay señalización, letreros, ni balizado a nivel de piso, tampoco tiene conectividad con la ciclovía emergente de Insurgentes.

“A mí me hubiera gustado más que la realizarán todo Plutarco Elías Calles desde Churubusco hasta Rojo Gómez. O todo Eje 8 desde Insurgentes hasta Santa Martha”.

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