En 1953, cuando los estados podían prohibir legalmente los anticonceptivos y la palabra “embarazada” estaba vetada en el programa del momento en la televisión estadounidense, “I Love Lucy”, Hefner publicó el primer número de Playboy, que incluía fotografías de Marilyn Monroe desnuda (tomadas años antes) y un editorial que prometía “humor, sofisticación y picardía”. La Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial habían terminado y el país estaba listo para desvestirse.

Aunque no hay todavía planes para el funeral o los servicios que se harán para honrar a Hefner, se espera que sus restos permanezcan en un cementerio de Los Ángeles junto a Marilyn Monroe.

Sin embargo, el magnate nunca conoció en persona a la famosa actriz a pesar de que varios usuarios compartieron en redes una supuesta fotografía donde Hugh es todo un caballero con Monroe y le prende un cigarro.

Sin embargo, esa foto o por lo menos la información es falsa ya que se trata del actor y director inglés Laurence Olivier quien le hace el favor a Monroe en 1957.

De hecho Hefner admitió en 2011 que era su hermano quien tomaba clases de actuación con Marilyn Monroe y que él solo había hablado por teléfono con ella una vez, pero nunca la conoció.

Además, de acuerdo con el libro “Trainwreck” de la escritora Sady Doyle, Hefner “filtró” los desnudos de Monroe para el primer número de la revista Playboy antes de que se conociera el término.

Las fotos de Monroe lanzaron a la fama instantánea a Hefner y ella tuvo que disculparse por las imágenes además que temió por su carrera.

“Soy un bobo de las rubias y ella es la rubia definitiva”, dijo alguna vez Hugh Hefner sobre Monroe a CBS Los Angeles. “Tiene una noción de finalización. Estaré pasando el resto de mi eternidad con Marilyn”, continuó.