Después de ser reportada como desaparecida el pasado 8 de abril, este jueves la Comisión de Búsqueda de Personas de Jalisco confirmó que Verónica fue finalmente hallada.

De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades, Verónica fue localizada este jueves en el municipio de Teuchitlán luego de ser reportada por su propia pareja como desaparecida.

De hecho fue Alondra, la pareja de Verónica, quien el pasado 8 de abril denunció en redes sociales que la joven había sido incomunicada por su familia, y que había sido llevada a terapia para “curar la homosexualidad”.

En redes sociales, denunció los malos tratos por parte de la madre de la víctima a causa de sus preferencias sexuales, desde maltrato psicológico y violencia física, hasta conseguir internarla en un centro de Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG).

Su mamá la ha llegado a correr de su casa solo por la diferencia de ideas y por el hecho de que ande con una mujer, la llegó a golpear. Todo el año que tenemos de relación, ha estado en eterna discusión con su madre por este tema”.

A través de un comunicado, la Comisión de Búsqueda de Personas indicó que desde que conoció el caso y con los datos que se ofrecieron en redes sociales, “se implementaron acciones de búsqueda individualizada con perspectiva de diversidad de género, dando como resultado la localización de la joven quien ahora se encuentra con sus familiares”.

Mientras tanto, la Subsecretaría de Derechos Humanos estatal indicó que inició el procedimiento de búsqueda en conjunto con el estado de Colima, donde había desaparecido Verónica, tras recabar información “de un presunto traslado de la víctima a un centro para curar la homosexualidad en la entidad”.

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La Subsecretaría enfatizó que “la orientación sexual diferente a la heteronormativa no debe, bajo ninguna circunstancia considerarse como un problema o enfermedad que requiera un tratamiento, puesto que desde 1990 la OMS reconoce que la orientación sexual y de género no es una enfermedad mental, por lo que toda práctica de “conversión” debe considerarse como actos de violencia”.

De acuerdo con la dependencia, “la privación de la libertad por parte de familiares a personas de la diversidad sexual para ser sometidas a procesos de Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG) son una forma de violencia por prejuicio, que hemos documentado, por lo que existen los elementos para presumir que estamos frente a un caso de esta naturaleza”.