Estados Unidos está dividido. Pero las diferencias entre la población van más allá de sus preferencias por el candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, o por el actual primer mandatario, Donald Trump.

“De fondo hay un país que está confrontado en términos de prioridades sociales y económicas.

Eso no lo va a resolver una elección, son pulsiones e inercias que vienen de décadas atrás, que tienen que ver con cambios demográficos, diferencias de ingresos y oportunidades, diferencias entre regiones urbanas y rurales, entre muchas otras”, explica Augusto Reynaud, internacionalista por el Colegio de México y Maestro en Ciencia Política y Gobierno de la Universidad de Tel Aviv.

Entre las problemáticas que actualmente enfrenta Estados Unidos y que permanecerán sin importar quién llegue a ocupar la Casa Blanca, están la guerra comercial contra China, la división por los agravios raciales o la migración, asegura el especialista en entrevista con Reporte Índigo.

División de Estados Unidos es síntoma, no causa

La llegada de Donald Trump a la presidencia de EEUU en el 2016 representó para una buena parte de la población norteamericana que se encontraba en el olvido, una oportunidad de volver a tener una voz.

“Es cierto que Trump ha inaugurado una nueva forma de hacer política mucho más estridente y mucho menos cordial. Es decir, claramente usa un tono agresivo, de difamación, de mentiras…

“Pero si no hubiera una base social que respaldara esas ideas y este discurso, por mucho que Trump sea una figura mediática, no tendría eco”, comenta Reynaud.

En este sentido, el internacionalista por el Colmex asegura que una parte de los seguidores del todavía presidente encontraron en él un vocero muy estridente y oportuno para sacar a la luz una serie de problemas que llevan décadas formándose en la sociedad y se habían pasado por alto.

“Me parece que una lección de esta elección es que no estamos viendo un rechazo masivo al proyecto que representa Donald Trump, estamos viendo una elección competida, con el partido Republicano de Trump ganando estados, asientos en el congreso, alcaldías, etc”.

Por su parte, Alejandro Poiré, secretario de Gobernación durante el sexenio de Felipe Calderón, asegura que el gran obstáculo para EEUU será encontrar un punto medio entre los desacuerdos.

“El gran reto para Estados Unidos es la reconciliación y la reconstrucción de la vida pública cívica en donde puedan seguir existiendo diferencias de políticas públicas, pero que estas no se planteen en el término de la relación amigo-enemigo”.

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