La peor prisión de México, según una evaluación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) es el Centro de Rehabilitación Social “Venustiano Carranza” ubicado en el estado de Nayarit.

Esta cárcel fue la peor evaluada del ‘Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017’ con una calificación de 4.15 puntos de un máximo de 10.

Es una cárceles más hacinadas del país, ya que tiene una sobrepoblación de mil 194 internos. Su capacidad es para 960 presos: 840 hombres y 120 mujeres. Sin embargo, actualmente hay 2 mil 38 hombres y 116 mujeres recluidos.

Posee deficientes servicios de salud, hay presencia de actividades ilícitas (como de extorsiones y sobornos), insuficiencia en el personal de seguridad y custodia, falta de condiciones de higiene y carencias en la alimentación. Además, de la existencia de un autogobierno.

Del Diagnóstico Nacional también se desprende que las cárceles de Guanajuato y Querétaro son las mejor evaluadas con una calificación de 8.19 y 8.13 respectivamente.

El Top Ten de las prisiones con las peores calificaciones se integran en orden ascendente:

  • Nayarit con 4.15
  • Guerrero con 4.22
  • Tamaulipas con 4.71
  • Hidalgo con 4.80
  • Nuevo León con 5.02
  • Quintana Roo con 5.03
  • Baja California Sur con 5.09
  • Zacatecas con 5.52
  • Tabasco con 5.59
  • Sinaloa con 5.64

Con calificaciones mayores a 6 pero menores a 8 están:

  • Chiapas con 6
  • Veracruz con 6.02
  • Oaxaca con 6.03
  • Estado de México con 6.31
  • Puebla con 6.39
  • Michoacán con 6.48
  • Sonora con 6.49
  • San Luis Potosí con 6.55.
  • Durango con 6.62
  • Yucatán con 6.81
  • Ciudad de México con 6.88
  • Morelos con 6.91
  • Jalisco con 6.96
  • Tlaxcala con 6.99
  • Colima con 7.09
  • Chihuahua con 7.35
  • Baja California con 7.35
  • Aguascalientes con 7.61
  • Coahuila con 7.74

El promedio de calificación de los centros de readaptación social del país es de 6.30 puntos.