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Reporte
Nacional

SILENCIA

En memoria de Imelda

Jonathan Ávila

El pasado mes de septiembre se cumplió un año de la muerte de Imelda Virgen. Un crimen que, aunque es emblemático pues reúne todos los elementos de un feminiciio, ha sido calificado como parricidio dado que los protocolos para tipificarlo como feminicidio aún no habían sido publicados por el Congreso local. 

A la fecha se pide que el delito sea cambiado a feminicidio, aunque técnicamente, según explican abogados consultados por este medio, es imposible debido a que ninguna ley en México es retroactiva. 


Dic 2, 2013
Lectura 7 min

"Sí fue un proceso, digamos, estarle dando un seguimiento a la familia muy puntual en las audiencias, precisamente por lo que queríamos retratar en el documental"

- Esteban Contreras

Realizador de Silencia

A la fecha se pide que el delito sea cambiado a feminicidio, aunque técnicamente, según explican abogados consultados por este medio, es imposible

http://www.youtube.com/watch?v=mvUVyh3bHmc

El pasado mes de septiembre se cumplió un año de la muerte de Imelda Virgen. Un crimen que, aunque es emblemático pues reúne todos los elementos de un feminiciio, ha sido calificado como parricidio dado que los protocolos para tipificarlo como feminicidio aún no habían sido publicados por el Congreso local. 

A la fecha se pide que el delito sea cambiado a feminicidio, aunque técnicamente, según explican abogados consultados por este medio, es imposible debido a que ninguna ley en México es retroactiva. 

Sin embargo, en busca de agilizar los procesos de la justicia en Jalisco, colectivos en pro de los derechos de la mujer y la familia de Imelda Virgen han realizado protestas para evidenciar el caso más emblemático del estado, a pesar de que ocurrió después de la tipificación del feminicidio en Jalisco.

Más de un año después se lleva a la pantalla grande el dolor de la familia Virgen, en una cinta de alrededor de 30 minutos, Esteban Contreras y Erik Flores, directores del documental Silencia, narran los hechos para Reporte Indigo, de aquella noche en que Imelda fue brutalmente asesinada por orden de su pareja, Gilberto Vázquez Cortés.

“Silencia, si no es mía no será de nadie”, es el título completo del documental que presenta la historia de una mujer que afrontó un proceso de separación, pero que terminó de una manera violenta.

El documental tiene su origen en el trabajo periodístico de Esteban Contreras en el caso de Imelda (véase Ceguera ante feminicidios) a partir de su acercamiento, éste invita a otros compañeros que emprenden un trabajo que pugna por la conciencia hacia un tema de suma importancia en nuestro país como es la violencia contra las mujeres. 

Los realizadores de este documental, cuatro jóvenes, hablan del proceso para realizar su proyecto, (que aún no está al 100 por ciento terminado), del acercamiento con la familia y el cambio de percepción respecto a un caso que solo habían escuchado en la nota roja.

Tras la sensación de que el caso de Imelda no podía quedar en una cobertura periodística diaria, Esteban Contreras toma la decisión de plantearle a la familia Virgen el proyecto que, sin financiamiento alguno, esperaba mostrar el caso con mayor profundidad.

Contreras narra cómo tras un homenaje a Imelda Virgen en enero de este año, en el Centro Universitario de Arte Arquitectura y Diseño, él le plantea a la familia su idea.

“Yo decido irme con un par de cámaras, que pedí prestadas, a grabar. Ahí es donde contacto yo a la familia (…) y les comento que me interesaba documentar lo que estaba pasando con ellos en las audiencias y darle seguimiento más profundo para hacer el documental”, menciona Esteban Contreras, uno de los directores de Silencia.

Después de lograr un encuentro con la familia, Esteban dice que llama a Erick Flores, otro de los directores, para comenzar un trabajo en colectivo.

“Esa misma noche es cuando le hablé a Erick y le platico la idea, porque yo, digo, mi perfil es más de periodismo, Erick trabaja mucho en el audiovisual, entonces creí y tome la decisión de invitarlo a él porque podíamos hacer un buen equipo”, comentó Contreras.

Posteriormente se integran al equipo Lydia Duarte, productora del documental, y Luis Morales, fotógrafo. Al principio, explican, el trabajo no estaba determinado pues todos contribuían en lo que se necesitaba, tanto en la producción, la investigación y algún otro requerimiento del proyecto.

“Yo de entrada les dije que íbamos a trabajar varios meses sin ningún sueldo, incluso íbamos a tener que invertir en algunas cosas, bueno, ellos se portaron muy accesibles”, comenta Esteban Contreras.

Contreras da cuenta de que nunca habían asistido a una audiencia y por tanto comenzaron a entender el proceso por el que pasaba la familia, incluso narra que en alguna ocasión fueron testigos de la presencia de elementos de seguridad al interior del juzgado.

Sobre el contenido del documental, este se narra desde la visión de los familiares, a través de su testimonio aún doloroso, en medio de lágrimas y nudos en la garganta la familia Virgen daba cuenta de lo hechos.

“Sí fue un proceso, digamos, estarle dando un seguimiento a la familia muy puntual en las audiencias, precisamente porque lo que queríamos retratar en el documental”, indica Contreras. 

Expectativas superadas

El documental Silencia fue presentado el pasado 25 de noviembre en el Cineforo de la UdeG, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. 

Cabe destacar que la función estuvo abarrotada, las más de 400 butacas del lugar estuvieron ocupadas, e incluso algunos espectadores decidieron apostarse en los pasillos. Además de que los encargados del Cineforo negaron la entrada a otros asistentes que esperaron afuera por la falta de cupo.

Al evento asistió la familia Virgen; la abogada del caso, Alejandra Cartagena; la académica experta en feminicidio por la UdeG, Guadalupe Ramos ,y Agustín Verduzco Espinosa, quien ha trabajado como Director de Asuntos Jurídicos y Legislativos de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

Tanto Esteban, Erick, Lydia y Luis coinciden en que sus expectativas fueron rebasadas tras la presentación del documental en el Cineforo, éste ya se había presentado con anterioridad en el Memorial a las Víctimas del Laboratorio de Artes Variedades (LARVA), pero la cantidad de personas que asistió al Cineforo sorprendió a los realizadores.

“Hubo gente que se quedó afuera, y yo creo que tiene mucho que ver el caso particular de ella (Imelda Virgen), pero también con el interés que hay de estos temas, actualmente la violencia de género y la violencia contra las mujeres es un tema que está entrando en  la agenda poco a poco”, señala Esteban Contreras.

Reflexionar sobre la violencia

Para los directores la presentación del lunes 25 de noviembre fue exitosa, pero buscan llegar a festivales y otras audiencias como la de Docs DF, Ambulante, Zanate Colima, “incluso hay festivales de derechos humanos, de cine de derechos humanos”, mencionó Contreras. 

Para ellos el documental sirve para tomar conciencia de lo que es el tema y que sirva a quienes cercanamente están viviendo un problema de violencia.

“Te puedes dar cuenta de qué está pasando en tu entorno; por ejemplo en el caso este de feminicidio, de la violencia contra la mujer, uno se da cuenta que desde su casa y sus relaciones con sus amigos o en la escuela, es como machista, violenta uno a sus propias amigas, a sus hermanas, a su mamá”, reconoció Luis Morales, encargado de fotografía.

De la misma forma, Lydia Duarte, productora de Silencia, cuenta la manera en que el documental y la realización del mismo le sirvió a ella para entender el problema:

“La violencia muchas veces está ahí y no nos damos cuenta, quizás, inclusive en el estreno del documental recibí algunos comentarios de personas diversas que decían ‘no puedo creerlo, estoy viviendo violencia en mi relación y no me había dado cuenta; gracias a esto soy consciente de que esto también es violencia’, y eso es lo que queremos”, explicó Duarte.

Quienes también participaron en el documental fueron Valentina González y Armando Castro en la música, y Cecilia Ramírez y Vladimir Campoy en la coreografía.

 

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