La Línea 12 del Metro o línea dorada, en la que este lunes se desplomó una trabe que causó la muerte de 23 personas, comenzó a presentar fallas desde agosto de 2013 un año después de que fuera inaugurada.

La Línea 12 del Metro fue inaugurada por el gobierno del entonces Distrito Federal, a cargo de Marcelo Ebrard, el 30 de octubre de 2012, una obra emblema del sexenio.

Tan solo un año después se ordenó la primera renivelación de rieles, por lo que se suspendió el servicio durante los fines de semana desde agosto hasta noviembre de 2013.

En el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública (IRFSCP) realizado en 2013 se confirmaron las fallas denunciadas.

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De acuerdo con la entidad fiscalizadora, el gobierno del entonces jefe del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, pagó al alemán (TÜV) la certificación de la obra sin que estuvieran concluidos los trabajos en los sistemas electromecánicos, de energía, señalización y sonido.

Tras el cierre total de la Línea Bicentenario, Reporte Índigo reveló que el exsecretario de Finanzas del sexenio de Ebrard, Mario Delgado, autorizó un endeudamiento de mil 588 millones de pesos por la renta de los 30 trenes cuando podría comprarlos por un menor precio.

Posteriormente, en junio de 2014, la empresa Systra diagnosticó un problema de compatibilidad a nivel de la interfaz riel/rueda.

¿Cuáles fueron las irregularidades detectadas?

En febrero de 2015, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló irregularidades en la construcción de la Línea 12.

Los estudios técnicos realizados demostraron que el tren no se inscribía correctamente en la vía y provocaba el incremento de los costos de mantenimiento, por lo que la incompatibilidad entre el riel y de la rueda genera desgastes acelerados así como una menor vida útil en los elementos que componen la vía.

La ASF también indicó que se realizaron soldaduras fuera de las normas y con herramientas distintas a las que indicaba el fabricante del material.

Otra irregularidad es que el peso del tren induce esfuerzos extraordinarios a las vías, deteriorándose y reduciendo su vida útil.

Los ensayos realizados por Systra mostraron problemas en las curvas con radio reducido, menores a 350 metros y se detectó que el diseño de los trenes causaba vibraciones de los ejes de las ruedas y bogies.

Tampoco se respetaron las normas al colocar el sistema de lubricación, pues se instalaron en un lugar distinto al que deberían de estar.

Y se fabricaron ruedas más duras que los rieles, factores que contribuyeron a la aparición exponencial del desgaste ondulatorio.

Por último, el balasto usado para nivelar el sistema de vías no era adecuado para la Línea y estaba en los límites de tolerancia de la norma.

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Después de cinco meses de examinación, la empresa SYSTRA presentó 32 acciones correctivas que permitieron resolver la incompatibilidad rueda-riel y garantizar viajes seguros, aunque se concluyó que los trenes pueden operar con seguridad, se acercan al límite aceptado.

La mañana de este martes, Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores, aclaró que “actúa con integridad no debe tener temor a nada, por eso el que nada debe nada teme”.

En la mañanera, señaló que la línea 12 del Metro fue entregada de conformidad en julio del 2013.