Al reconocer que el caso de Ayotzinapa “es una espina que traemos clavada en el alma”, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) advirtió que no claudicará y no descansarán hasta conocer la verdad, encontrar a los normalistas y castigar a los responsables.

Tras el izamiento de la Bandera monumental en el cerro del Tehuehue de Iguala de la Independencia, Guerrero, el primer mandatario llamó nuevamente a los que tengan la información de este caso la den a conocer y se garantizará su seguridad.


Sería imperdonable el estar en esta ciudad sin recordar es lamentable suceso del 26 de septiembre de 2014 cuando fueron reprimidos y desaparecidos aquí en iguala jóvenes estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa.

AMLO

Presidente de México

Acompañado de su esposa la doctora Beatriz Gutiérrez y de Alberto Fernández, presidente de Argentina, López Obrador indicó que se hizo evidente la complicidad del gobierno con la delincuencia organizada, además de que se pretendió engañar con la denominada “verdad histórica”, de que los 43 normalistas fueron calcinados en un basurero en Cocula.

Subrayó que pese a que esa versión se cayó con las recientes investigaciones, existe un “pacto de silencio”, ya que de los 82 detenidos y con el ofrecimiento de protección y recompensa pocos ellos hablan y no se conoce el paradero de los jóvenes.

Advirtió que no se darán por vencidos y no descansarán hasta encontrar a los normalistas.

“El hablar de este caso aquí, en esta fecha importantísima en la historia de nuestro país significa continuar llamando a todo el pueblo a participar para que se informe de todo lo que se sepa sobre estos triste hechos y vengo a Iguala de nuevo a refrendar nuestro compromiso de no claudicar y seguir adelante hasta conocer la verdad, encontrar a los jóvenes y castigar a los responsables”, manifestó.


El caso de Ayotzinapa es una espina que traemos clavada en el alma, por convicción, y como representante del Estado mexicano reafirmó el compromiso de trabajar en coordinación con la Fiscalía General de la República y del Poder Judicial de la Federación para saldar la deuda que tenemos con las madres y padres de los muchachos, con Iguala, con la sociedad en su conjunto y con la honra de México.

AMLO

Coincidió con el discurso de su homólogo de Argentina, en el sentido de que “no nos pueden quitar nunca el derecho a la esperanza”.

“Cuando existe sincera voluntad política y verdadero amor al prójimo, cuando se le tiene amor al pueblo y no hay lugar para componendas, ni se permite la impunidad de nadie la verdad y la justicia pueden tardar pero finalmente llega, y eso es lo que deseo en este caso de todo corazón”, apuntó.